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  autor : Anonimo 
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Mi historia como debió ser

Hola, mi nombre es Carla Verónica Zavala Vidal (Ruben Carlos Zavala Vidal), el inicio de mi historia gay es similar al inicio de esta historia, algunos nombres han cambiado, pero otros son reales, el complemento del relato de esta historia es el que me hubiese gustado vivir (de haber tomado las decisiones correctas en su momento).


Hoy día tengo 39 años, soy travestí de closet, no soy guapo, pero feo tampoco. Soy un pasivo, que ha disfrutado del sexo gay como nunca, pero aún así me he arrepentido de no decir a nadie mi verdad (Sólo a gente de ambiente) "soy Homosexual".


Esta es la única manera hasta el día de hoy que me atrevo a hacerlo (Si lo lee gente que me conoce y esta fuera del ambiente, me sentiré bien de que conozcan mi secreto, si lo lee gente que me conoce y tiene la idea de que forma parte de esta historia por el hecho de aparecer su nombre, no se preocupe, que de antemano confieso que todo lo que van a leer es producto de mi imaginación, de un sueño que siempre quise que se hiciera realidad), soy muy grande para cambiar mi vida. El medio, las personas que te rodean, tu escuela o trabajo, todo evita que puedas en un momento dado afrontar tu verdadera sexualidad. Si naciste homosexual, felicidades, es una forma muy padre de vivir la vida, por eso espero que muchos de ustedes, antes de ser lo que no quieren ser, tomen la decisión adecuada en el momento adecuado, para ser lo que en realidad quieren ser.


Hoy día estoy adscrito a un club de trasvestis y transexuales, donde doy rienda suelta a vestirme de chica, de hecho he llegado a viajar en metro con ropa de chica (claro esta con pantalón de mezclilla), y ha sido algo digno de contar en otra historia.


Si de alguna manera, crees que podría ser tu amiga, que pueda yo ayudarte a alcanzar tu sueño, o me quieres contactar mándame un e-mail a rubenzavala2@hotmail.com, si quieres ver como soy visita www.face-pic.com/rubenzavala2 y mi celular es 044-55-2337-4466 (Telcel).


Como Josué rescato a la Mujer que vive dentro de mi


Todo empezó al sur de la Ciudad de México, en una unidad que se llama Villa Coapa, cuando tenia unos once años (1976).


Era domingo por la mañana y estaba jugando FUT BOL en el andador con un amigo que se llama Jorge (Para los amigos Coco) tenía 9 años. Un vecino que se llamaba Josué, que tenía como Quince años, jugó un rato con nosotros, de repente empezó a llover pero no dejamos de jugar y nos empapamos. Al terminar de jugar, Josué nos invito a jugar a su casa con unos muñecos de plástico que le habían regalado de tarzán (Josué nos dijo que estaba sólo, que sus papás estarían fuera todo el día), pero como estábamos muy mojados nos ordeno quitarnos la ropa para no mojar la alfombra de su casa, y que en el baño se secaría rápido, además como hombres podríamos estar mas cómodos sólo en ropa interior (nunca antes fuera de mi casa había estado con alguien en ropa interior), como Jorge de inmediato dijo que sí, yo también acepte.


Mientras me desvestía no dejaba de ver a Jorge, nunca antes nos habíamos desvestido juntos ( a pesar de ser súper amigos) y de solo ver como se quitaba la ropa, me sentía como nervioso, pero contento, era la primera vez que veía a Jorge con ropa interior, y me encanto como se veía su cuerpo, lo veía hermoso (jamás había escuchado acerca de la homosexualidad o algo similar), y ahora viéndolo en ropa interior, me gustaba, en ese momento tenía un cuerpo delgado, moreno claro y le resaltaban unas muy ricas nalgas, me tenía embobado.






Josué ya se encontraba en pleno desarrollo, se le notaba como le comenzaban a crecer los músculos del abdomen y las piernas de tanto ejercicio que hacía (en ese entonces jugaba americano), así como vello en su cuerpo (no en todo), su pené estaba parado en ese entonces para mi, se veía enorme, se notaba su forma perfectamente debajo de su calzón. No dejaba de verlos a los dos, y notaba la mirada de Josué sobre el cuerpo de Jorge y el mío (jamás hasta ese momento pensaba en sexo o algo similar).


Una vez que todos nos encontrábamos en ropa interior, Josué llevó la ropa al baño y fue a su recamara y regreso con los juguetes (Se conformaba de una aldea y sus aldeanos, contaba con varios animales (gorila, león, jirafa, rinoceronte...), además de cazadores, Tarzán, Jane, y chita) prácticamente ocupamos toda la sala, ya que pusimos cojines, y un cubrecamas con lo que formamos una montaña, además de otros muñecos mas que no tenían que ver con la aldea, pero el chiste era jugar, y eso es lo que hacíamos, y ya metido en el juego, deje de pensar en Jorge y en Josué (hasta se me olvido que sólo estaba en ropa interior).


Por cierto yo siempre he sido moreno claro, igual que a esa edad, mi cuerpo se encontraba lampiño totalmente (actualmente no tengo mucho vello), delgado, de muy ricas nalgas (lo notaba en mis fotos de niño), cara de oriental, cabello lacio, ojos semi rasgados.


Durante el juego me percate cuando Josué en varias ocasiones le acariciaba las nalgas a Jorge, y él no decía nada, sólo se dejaba hacer, en ese momento sentí un calorcito en mi cuerpo, y hasta ese momento tuve deseos de ser yo quien le acariciaba las nalgas a él (me encantaban sus nalgas de Jorge), no me imaginaba que se dejara tocar de esa manera, en otro momento Josué mas atrevido le metió la mano a Jorge por debajo de su ropa interior (no podía creer lo que veía), Jorge al darse cuenta de lo que le hacía (me imagino que presintiendo que yo me diera cuenta), le saco de golpe su mano, e inmediatamente volteo a verme, confirmando de que vi todo, y como que se apeno (se puso rojo), le dijo algo a Josué al oído, Josué volteo a verme (Yo inmediatamente regrese mi mirada a los juguetes que me tocaron tratando de fingir que no vi nada, pero de reojo no perdía de vista de lo que pasaba) Josué dejo de jugar, se fue a su recamara por otros juguetes y al regresar se coloco junto a mi.


Me puse nervioso de que me regañara por lo que vi, pero no, no hizo nada, de hecho se puso a jugar con algunos de los muñecos que yo tenía, ya mas tranquilo seguí jugando también con ellos (me absorbió tanto el juego que nuevamente deje de pensar en todo lo que me rodeaba), en un momento dado, Josué ya acariciaba mis nalgas, me le quede viendo, de inmediato voltee a ver a Jorge, pero él no dejaba de jugar (yo creo que no quiso apenarme), estaba bien metido con los juguetes, le regrese al mirada a Josué y sólo me sonrió (me izo señas para que no dijera nada), al darse cuenta que efectivamente no hice nada para detenerlo le dio mas confianza de seguir tocándome (no se imaginan lo rico que lo hacía), yo seguía jugando, pero no dejaba de disfrutar de esos ricos manoseos, llego el momento que sentí calor en mis nalgas, no quería que se detuviera, de repente se atrevió a meter su mano y tocarme mi ano (nunca metió su dedo, sólo tocaba), y la verdad me gustó, mi pené se encontraba completamente parado, de momento recordé que no estábamos solos y volví mi mirada a donde estaba jugando Jorge esperando que él no hubiese visto nada, él solo me sonrió y me cerro un ojo, como diciéndome "ahora ya somos dos", en ese momento Josué comento que si no queríamos sentir por atrás a Jane (La novia de Trazan), no recuerdo si inconscientemente, o con algo de excitación por los manoseos, pero nos convenció.


Nos advirtió que ese sería nuestro secreto, que no le deberíamos decir a nadie nada, los dos aceptamos y prometimos cumplirlo. Nos comentó que debíamos entrar uno a uno con él a su cuarto, con la finalidad de que no nos viéramos desnudos unos con otros; el primero en entrar fue Jorge, cerraron la puerta (nunca oí que pusieran seguro a la puerta), mientras, yo seguía jugando con los muñecos, pero paso el tiempo y no regresaban.








Espere un rato más, no se oía absolutamente nada, no aguantando mas la curiosidad, decidí a ir a ver, abrí la puerta sigilosamente, lo suficiente para poder ver con un ojo (lo que vi me dejo muy sorprendido, tanto que sin pensar abrí la puerta mas de lo debido), encontré a Josué completamente desnudo, parado junto a la cama (sin apartar la mirada de Jorge), quien con su mano derecha sostenía y movía de abajo a arriba su gran pené (grande, blanco, delgado pero largo, sus testículos le colgaban como campanas, los míos no colgaban de esa manera), vi a Jorge en cuclillas (como cuando haces del baño en el piso) completamente desnudo frente a él (Jorge no dejaba de ver la verga de Josué), estaba poniéndose saliva con su dedo en su ano (llevaba su dedo de su boca a su ano en forma repetitiva), de repente Josué menciono que ya estaba listo para hacerlo (su pené estaba en completa erección, se asomaba su cabeza roja como jitomate).




Le ordeno a Jorge que se acostara como siempre (¿cómo siempre?), Jorge se notaba tranquilo, y obedeciendo a Josué se puso de pie ( nunca antes había visto a Jorge completamente desnudo, y se veía muy bien, su pené en comparación al de Josué estaba pequeño, erecto y con unas nalguitas paraditas, muy lindas.), No daba crédito a lo hermoso que se veía Jorge, se subió a la cama de rodillas quedando sus pies y nalgas al borde de la parte trasera de la cama , a la altura de la verga de Josué (yo podía verlos lateralmente), inclinándose hacía delante de tal manera que su cara la recostó sobre otra almohada que ahí había. Jorge le preguntó ¿si esta vez no le dolería como la última vez? ¿qué si le iba a gustar nuevamente?; ...... Josué le contesto que lo iba a disfrutar mejor que la vez anterior, se ubico parado entre las piernas de Coco, y tomando su pené se lo empezaba acomodar entre sus nalgas (a la entrada de su ano), Jorge echaba para atrás sus nalguitas (como apresurando a Josué para que le metiera su cosa entre ellas), cuando Josué empujo levemente su pené, Jorge se quejo, decía que parara, que mejor no, que le dolía, Josué le ordeno que se callara que no hiciera ruido, Jorge obedeciendo y al ver que Josué insistía en su propósito, rápido puso la cara sobre la almohada y la sujetaba con sus dos manos, se oía como estaba sufriendo, Josué sin importarle el sufrimiento de Jorge, seguía intentando meter su pené, oí cuando Josué le explico: "que si quería gozar como la vez anterior, que ya sabía que debía ponerse flojito y no apretara su ano, sino le iba a doler mas" (En ese momento entendí que no era la primera vez que lo hacían).


De pronto Josué metió de golpe y por completo su pené entre las nalgas de Jorge diciendo con orgullo "ya entro toda", en su cara de Josué se dibujo una maravillosa satisfacción acompañada de una sonrisa de triunfo, en cambio Jorge empezó a gritar y a moverse como loco del dolor que sentía, con una de sus manos intentaba alejar a Josué para quedar libre, y la otra sujetaba con todas sus fuerzas la almohada, y sus gritos se ahogaban debido a que su cara la mantenía sobre ésta, Josué no se detenía (con una de sus manos sostenía fuertemente a Jorge de la cintura, de tal manera que hiciera lo que hiciera no se podría soltar y con la otra se aferraba a su hombro), su verga la metía y sacaba muy rápido, Jorge le suplicaba que terminará que le dolía, sin embargo Josué no paraba, ni caso le hacía, poco a poco Jorge dejo de quejarse y sin esperármelo, llegó el momento en que Jorge le pedía a Josué que lo hiciera mas rápido, que ya no le dolía mucho, y que le comenzaba a gustar, y Josué le contesto: "ya ves putita sabía que te iba a gustar otra ves, por eso no me detuve, tanto llorar y al final te gusta tanto que no quieres que la saque", Jorge sólo gemía de la satisfacción que sentía, de repente Josué volteó hacia la puerta, me dio miedo de que me descubriera, así que cerré la puerta muy rápido pero con cuidado para que no hiciera ruido, me quede pensando en lo que oí y lo que vi, me gusto tanto, que ya estaba muy caliente, quería que fuese mi turno de estar con Josué, mi pené se excitó, tenía calor, con mi mano empecé a acariciar mi pené sobre mi calzón, quería asomarme nuevamente pero me dio miedo (nunca creí que algo así me podría gustar tanto).


Me fui a la sala a jugar, pero no dejaba de pensar en todo lo que ví, espere a que Josué y Jorge terminarán de "jugar". Oí que alguien había salido del cuarto y alcance a oír que se habría y cerraba otra puerta, me imagine que uno de ellos había ido al baño, de repente veo a Jorge llegar a la sala donde me encontraba yo, se veía los rasgos de haber llorado, pero con una sonrisa de satisfacción, al mismo tiempo con su mano acariciaba sus nalgas a la altura de su ano (pensaba en el dolor que estaba pasando por recibir una verga como la de Josué en su pequeño ano). le pregunté porque estaba llorando, Jorge contesto que le había dolido un poco la muñeca, pero que le había gustado, pero que no me preocupara, que a mi me iba doler un poco al principio pero que me iba a gustar también.


Josué regresando en ese momento del baño le comento a Jorge que jugara en la sala, que ahora me tocaba ir a su cuarto, le recalcó que por ningún motivo se asomará por la puerta, se me quedo viendo como diciéndome "así como tu lo hiciste", sólo atine a bajar la cabeza y la mirada de la pena, él me tomo de el mentón y subió mi cara hacía su mirada diciéndome que no me preocupara, que me iba a gustar (ya me daban ganas de entrar con él a hacer lo mismo que vi).


Me tomo de la mano, fuimos a su cuarto, cerro la puerta nuevamente sin seguro, me paré junto a la cama, él se sentó en ella, me tomo de ambos brazos, sujetándome fuerte y viéndome a los ojos me dijo si estaba dispuesto a todo lo que el ordenara, que él juego trataba de cómo se trataban a los negros en el África, que él iba a ser el amo y yo su esclavo, me encontraba tan deseoso de jugar que sólo se me ocurrió contestarle "Si", me miro nuevamente diciéndome, se dice,"si amo", y respondí nuevamente "si..... "si amo", sólo le dio risa, acerco su cara a la mía y me dio un leve beso en la boca.


Me observo cuidadosamente de arriba abajo (sólo llevaba mi calzón puesto), diciéndome : "que lindo cuerpo tienes", procedió a acariciar mi cuerpo con sus manos (sobre todo mis nalgas), diciendo que tenía un cuerpo muy suave, como el de una mujer, me puse rojo (ya me sentía muy excitado), me pidió que me acostara boca abajo en la cama, empecé a quitarme el calzón a lo que me detuvo diciéndome que todavía no, que así como estaba me recostara boca abajo sobre la cama y que apoyara mi cara sobre una de las almohadas, así lo hice (creí que me iba a colocar igual a como se había colocado Jorge), me enseño la muñeca para que viera lo que iba a meter en mi ano, sólo atine a decir que estaba bonita, y me contesto que no tan bonita como tu. vi de reojo a Josué quitarse su calzón (salió disparado su erecto pené), puse mi cara sobre la almohada (tal y como observe a Jorge cuando lo hacía), sabía que me iba a doler muchísimo, y como con las inyecciones, ya me estaba dando miedo, y tenía ganas de correr, me estaba arrepintiendo, me encontraba muy nervioso.


Cuando se colocó detrás de mí, abrió mis piernas, puso su mano por debajo de mi estomago, y medio levantándome, puso su almohada bajo mi vientre, me comento que de esa manera iba a sentir muy rico, empezó su pené a ponerlo a la entrada de mi ano (sólo lo detenía mi calzón), se movió muy lentamente, sentía lo caliente de su pené y la humedad en la entrada de mi ano (su liquido preseminal), me gustaba, me pregunto: "¿Te gusta como se siente la "muñeca"?", yo sólo conteste : "si.... si amo". Bien pequeña, así se dice. (¿pequeña?, sólo lo pensé pero no le di relevancia a ese comentario).


Acariciaba mis nalgas de forma muy deliciosa, me decía que tenía las nalgas mas lindas que había visto, se agacho, me daba besos en ellas, entonces comenzó lentamente a bajarme mi calzón, al mismo tiempo seguía besando mis nalgas, mis piernas, mis pies y los dedos de mis pies. No dejaba de disfrutar cada caricia que él me ofrecía ( de momento hasta pensé que si me gustaba tanto lo que me hacía, era porque efectivamente ya no era un niño, sino una niña) se reincorporo y me puso uno de sus dedos sobre mis labios, me ordeno chupar su dedo que le pusiera mucha saliva, así lo hice, que serviría para preparar mi ano y de esa manera no me dolería cuando "entrara la muñeca", con sus dedos separaba mis nalgas, su dedo empezó a introducirlo poco a poco en mi ano, lo empecé a disfrutar, lo hacía muy rico dando giros a la entrada de él, en verdad me dolía, pero muy poco, el placer que me daba lo valía, empecé a gemir de lo rico que lo hacía, me dio nuevamente su dedo a chupar, me apure lo mas que pude para que volviera a tocarme mi ano con él (su sabor a diferencia de la primera vez, me gustaba mas, como saladito), me ordeno separar mis nalgas con mis manos, e inmediatamente lo hice, él en esta ocasión lo introdujo de golpe hasta donde pudo llegar y comenzó a moverlo de tal manera que instintivamente yo paraba mis nalgas como deseando que lo metiera mas, de momento, sentí que ya no se trataba de uno sino de dos dedos los que entraban y salían, yo mismo bajaba y subía mis nalgas al mismo ritmo que el metía y sacaba sus dedos, al oído me decía: "te mueves mejor que una mujer", al oírlo me calenté muchísimo gemí de lo rico que lo hacía y acelere cada uno de mis movimientos, estaba en las nubes, al mismo tiempo con su otra mano Josué me acariciaba mis piernas, mi espalda, mis pies, mis nalgas, me encontraba tan excitado que le pedía que no parara, que me encantaba lo que hacía que ya me la metiera (al decir esto me asuste de mis palabra y me quede callado).


Al darse cuenta de mi actitud y lo que decía, se puso de pie, y acercándose a la altura de mi cara, descaradamente y sin pena alguna me dice: "me imagino que sabes que no es la muñeca lo que te voy a meter, sino algo mas rico, ¿verdad?", al mismo tiempo me enseñaba su verga totalmente parada y lista para la acción (me quede callado, no sabía que decir), no perdía de vista como se masturbaba lentamente, de tal manera que podía admirarla en su plenitud, sin pensarlo sólo alargue mi mano y comencé a acariciar la punta de su verga con los dedos, su punta estaba humedecida por el líquido preseminal que ya le salía de la excitación (nunca antes había tocado uno que no fuera el mío), suspiró y sólo cerro sus ojos, me sonrío, y me confesó que había visto cuando abrí la puerta cuando él estaba con Jorge, que al ver mi expresión, fingió que no me veía con tal de que yo no perdiera detalle lo que ellos dos hacían, y de esa manera ver que reacción tendría, y que al ver que ahí seguía supuso que me gustaba lo que pasaba entre los dos, fue que se le ocurrió que yo podría entrar al cuarto y en ese momento participar con ellos en el juego, pero que cuando me lo iba a decir yo cerré muy rápido la puerta.


Yo no dejaba de acariciar su verga, de hecho ya lo estaba masturbando, él solo seguía gimiendo de gusto, me tomo de mis mejillas con sus dos manos, dirigió su cara a la mía, me dio un beso muy rico en mis labios, diciéndome "que rico lo haces putita y que buena estas mi amor, ahora si prepárate para lo bueno".


Escupió sobre su mano y con ella humedecía con ternura toda la circunferencia de su pené de arriba a abajo, repitió esto como dos veces mas, mientras, yo chupaba mis dedos y los llevaba hacía mi ano (sin meterlos) humedeciéndolo lo mas que podía (Haciendo lo mismo que Jorge cuando estaba en cuclillas) se colocó nuevamente entre mis piernas muy abiertas, con su mano sostenía su verga y la dirigió a mi aún virgen ano, diciéndome que me relajara, que al sentir la puntita de su pené no lo apretara, que lo dejara entrar como cuando me metió sus dedos, que me iba a doler "un poco" pero que lo iba a disfrutar enormemente (¿como Jorge lo había disfrutado?, ¿llorando?, pero, ya no era momento de correr).


Colocó la punta de su húmedo pené en mi ansioso y ya mojado ano y aplico el primer empujón (inmediatamente entro la punta), grite muy fuerte, apreté mi ano (contrario a lo que me dijo), como queriendo detenerlo y de ser posible sacarlo. Como tenía la cabeza sobre la almohada, mi grito de dolor no se escucho fuera del cuarto (Ahora entendía el sufrimiento de Jorge), una vez que entro un poco mas la cabeza, se detuvo, empezó a acariciarme muy dulcemente haciendo círculos con sus manos y dedos en mis nalgas, para que se amoldarán a su pené, me pregunto que ¿si quería que parara o que siguiera?, llorando con el dolor, le dije "que parara, que me dolía, que el dolor se sentía insoportable, que me "gustaba" pero que ya no siguiera", sonriendo al escuchar lo último que dije, me contestó que lo haría poco a poco, para que me acostumbrara rápido y el dolor ya no lo sintiera, que me tranquilizara que a todas las niñas como Jorge y como Yo al principio les duele, pero después de unos momentos se iría el dolor (al escucharlo me acorde de cómo gozaba Jorge, por lo que acepte aguantar un poco mas aquel dolor sin decir nada), pero seguía llorando, el dolor no dejaba de ser insoportable, yo mismo al igual que Jorge intentaba quitarme a Josué de encima, pero no podía, le suplicaba que parara, que lo sacara por favor, que otro día si me iba a dejar, pero hoy no, pero no decía nada, sólo se dedicaba a acariciarme por todos lados, a los pocos minutos el dolor iba desapareciendo y se transformo poco a poco en placer, entonces al ver que me calmaba, empezó a moverse lentamente arriba y abajo, el dolor no se iba, pero cada segundo que pasaba me gustaba más, a tal grado que quería que siguiera adelante y de ninguna manera dejara de moverse. .


Sin darme cuenta, el dolor disminuyo casi completamente, el placer llego a ser lo máximo, comenzaba a gemir con cada movimiento que hacía, podía sentir sus pelos y abdomen en mis nalgas (en ese momento lo tenía todo dentro de mi), dirigí mi mano hacía la entrada de mi ano para cerciorarme que todo me había entrado, y efectivamente, la entrada de mi ano se encontraba totalmente cubierta por aquel intruso, podía tocar al mismo tiempo los vellos de su verga, (me sentía soñada no lo podía creer), su movimiento cada vez era más rápido, no cabía de gusto, el dolor había pasado prácticamente, se convirtió en algo delicioso, mejor que cuando disfrutaba el entrar y salir de sus dedos, poco a poco y con la ayuda de él, tome la misma posición que Jorge tenía cuando Josué lo penetraba (excepto que al contrario de Jorge que se inclinaba y apoyaba su cabeza sobre la almohada, yo me apoye en mis brazos, como si estuviera en cuatro patas) rápidamente al ver mi movimiento puso sus manos sobre mis hombros y le servía de apoyo para cogerme mejor, pase mi mano por debajo de mí, quite la almohada, toque mi pené, estaba súper duro, como nunca había estado, salía de la punta un liquido como moquito, lo tome con mis dedos, lo lleve a la altura de mis ojos, era transparente, lo puse en mi lengua sabía delicioso, así que lo hice varias veces hasta que se me acabo, en eso estaba cuando de repente voltee a la puerta del cuarto, y me di cuenta que Coco estaba de rodillas y con la puerta semiabierta observando la escena (¿Cuanto tiempo llevaría ahí?, nunca lo supe), mas no me atreví a decir nada, ni mucho menos detener a Josué, así que durante un rato siguió observando, hasta que Josué se dio cuenta y con señas lo invitó a entrar con nosotros, sin embargo contrario a lo esperado, Coco la cerro y se fue, me dio pena, pero al mismo tiempo como que me calentó el hecho de haber sido descubierto y observado, mientras Josué siguió moviéndose hasta que de repente suspiro y dejo de moverse, yo sentía algo caliente dentro de mi (tuvo su orgasmo).


Estaba sudando, con sus labios me beso mi mejilla y cuello, diciendo que rica estas pequeña, nos quedamos unos segundos mas así, después saco su pené poco a poco de mi ano, previniendo el no lastimarme, no quería que se saliera, lo apretaba como queriendo detenerlo, (tanto dolor que pase para que cuando mas lo gozaba se tuviera que salir) de repente sentí la inevitable salida de su pené de mi ano, se recostó a un lado boca arriba, observe su pene, ya no estaba tan duro como cuando iniciamos el "juego", sentí que escurría algo mojado entre mis nalgas, alargué mi mano, toque con mi dedo mi hoyito, había un líquido pegajoso saliendo de él y escurría por mis piernas, casi igual al mío, pero blanco (esperma), me ordeno que no lo tocara, que esperara un momento.


Al ver el esperma en mis dedos, también había algo de sangre, me asuste un poco, al ver mi reacción, y acariciándome la espalda muy suavemente me tranquilizaba diciendo que no pasaba nada, que era normal, ya que los hombres como las mujeres cuando tenemos sexo por primera vez dejamos de ser vírgenes, o sea que en este caso tu hoyito estaba muy cerrado, pero cuando entro mi verga, tu ano se abrió y por lo mismo dejo salir un poco de sangre, pero que a partir de ese día nunca mas me saldría sangre cuando me cogieran, que lo bueno era que la próxima vez no me iba a doler como hoy, que mi hoyito se iría acostumbrado a la entrada de su pené.


Estiró su mano y alcanzó con ella un rollo de papel que tenía a un lado de la cama, tomo un pedazo se limpió muy bien su pené, mientras lo hacía me quede pensando en todo lo que había pasado, y me preguntaba: ¿en verdad soy una niña?, ¿dejaba de ser niño?, ¿por qué gozaba de esa manera al ser penetrado por Josué?, trataba de responderme, pero no encontré respuestas.


Tomo otro pedazo de papel, comenzó él mismo a limpiarme mis piernas, nalgas y ano con mucho cuidado (como no queriendo lastimarme), era delicioso ya que al mismo tiempo me acariciaba muy dulcemente mis nalgas, poco después, con su dedo jugueteo con mi ano (permanecía húmedo) sólo sacaba y metía la punta de su dedo, de momento llevó su dedo a mi boca y me sugirió a que lo probara, abrí mi boca e introdujo su dedo, el sabor era delicioso, cuando termine lo repitió nuevamente. Se acerco a mi oído y lo que me comentó en ese momento nunca se me olvidó, "dejaste de ser niño, ahora eres mi niña", sólo atine a decirle "gracias.... perdón, gracias amo", me sonrió, acarició mi cabello, me dio un beso, fue maravilloso, su pené ya no estaba ni duro ni grande, su tamaño casi llego a ser pequeño, pero aún así no dejaba de gustarme, y no dejaba de acariciarlo.


Se levantó de la cama y me ordeno ponerme mi calzón, al tiempo que el hacía lo mismo muy serio me indico que no comentara con nadie lo que había pasado, me confeso que con Jorge lo había hecho pocas veces, pero que conmigo fue diferente, que yo si sabía disfrutar como toda una mujer, le sonreí, sentía dolor en mi ano y me tocaba, al ver mis gestos de dolor, menciono que en unos minutos dejaría de dolerme.


Salimos del cuarto, mientras él se dirigía al baño me indico que fuera con Jorge a la sala, al llegar y al verme Jorge me sonrió, y me preguntó ¿verdad que al final se siente muy rico?, le conteste que deseaba jugar otra vez a lo mismo, él sólo atino a sonreír y dijo "yo igual", regresando Josué del Baño, nos preguntó si queríamos podríamos jugar los tres al mismo tiempo, Jorge y Yo, sólo nos quedamos viendo, en eso oímos a la Mamá de Jorge llamándolo para comer, se levanto, se fue corriendo al baño por su ropa y se vistió rapidísimo como esperando que su Mamá no lo viera semidesnudo , se despidió de los dos y se fue corriendo.


Me quede con Josué en la sala de su casa, me sugirió que nos quitarnos los calzones al fin ya sólo estábamos los dos solos, sin contestarle me quite mi calzón quedando desnudo nuevamente, me coloque de rodillas para seguir jugando, de tal manera que cada vez que me estiraba por algún muñeco, dejaba a su vista mis nalgas y mi adolorido ano, mientras yo jugaba con los juguetes, me preguntó ¿si me había gustado el juego?, le conteste que me gusto a pesar del dolor, que me agradaba ser una niña como él decía, se me quedo viendo, y me dijo: "ya no eres hombre, sino una mujer, y te lo digo en serio, lo hiciste mejor que una mujer" me sonroje y le conteste que me gustaba saber que en verdad era una mujer.


No dejaba de acariciarme y apretarme levemente las nalgas, cada vez que lo hacía me quedaba quieto esperando sentir su dedo dentro de mi ano, pero no lo hacía, sólo lo tocaba de vez en cuando, al darse cuenta de cómo suspiraba cada vez que tocaba mi ano, se sentó detrás de mi, y con su pené nuevamente en erección lo llevó a la entrada de mi ano, pero no lo deslizó dentro de él, sólo llevaba su cabeza a la entrada de mi ansioso ano, intente dejarlo entrar apoyando mis nalgas sobre él, al ver lo que pretendía, me detuvo diciendo tranquila putita, yo sabré en que momento te haré gozar, con su mano tomo mi pené, estaba nuevamente erecto, y comenzó a masturbarme sentía delicioso, no dije nada, sólo lo deje hacer lo que quisiera, con su otra mano apretaba mis pezones con sumo cariño, al tiempo que me brindaba muy tiernos besos en mi cuello y espalda, deseaba tanto ser penetrada, que con mis manos me agarraba y acariciaba mis nalgas y llevaba mis dedos a la entrada de mi ano y los metía y sacaba con desesperación, seguía gozando de las caricias recibidas. Se levanto y se colocó en cuclillas frente a mi, y sin quitarnos la mirada, se acerco me abrazo y me apretaba con sus manos, como queriendo fundir nuestros cuerpos, me dio un beso en mi boca, abrió sus labios y en la entrada de los míos jugaba su ansiosa lengua, intentando abrir mis labios, los abrí, deje que su lengua jugara con la mía, nunca imagine que fuera tan delicioso.


Observe que al mismo tiempo él acariciaba su pené que ya estaba listo nuevamente para la acción, me pregunto ¿si me gustaba?, le dije que mucho, no se si fue lo que dije o la forma en que lo hice, pero como que se excito más, me pidió que me pusiera de pie, tenía mi pené totalmente parado, lo tomo con su mano, diciendo que tenia un clítoris muy lindo me le quede viendo sin entender esa nueva palabra, a lo que me dijo que las mujeres tenían un pené muy pequeño, así como el mío, que las mujeres como yo, teníamos clítoris y no pájaro como los hombres. (en verdad me creí que no era pené lo que tenía).


Me hizo tomarle su pené, empecé a acariciarlo lentamente, con mi otra mano tocaba sus bolas y vellos, sin pensarlo acerque mi boca a su pené (con algo de pena, pero sin poder evitarlo, sin que el se lo esperara, sujete su pené con mis mano como si se tratara de un micrófono), lo metí a mi boca, lo chupe como si fuera una paleta, sorprendido por mi atrevimiento suspiro y gemía de placer, con sus manos tomo mi cabeza, la movía hacía adelante y hacía atrás, con un ritmo muy cadencioso, a ratos me daban arcadas pero ni eso me detenía a seguir brindándole a mi hombre esa riquísima mamada, gozaba del sabor saladito de su líquido preseminal, no quería dejar de hacerlo, no se que sucedía conmigo, pero me encantaba lo que hacía , recorría con mi lengua todo lo que entraba en mi boca, sólo veía como suspiraba y cerraba sus ojos disfrutando aquella primer mamada de mi vida, En eso estaba cuando me tomo de mis brazos, me puso de pie diciéndome que era una chica muy linda, me dio un beso en la boca y me recostó sobre la alfombra.


Me coloco boca abajo me ordeno que le agarrara su pené y que lo pusiera a la entrada de mi ano, lo hice con cariño, me lo metió nuevamente poco a poco, me dolía, pero ya no tanto, estaba súper caliente, ahora le pedía que lo metiera todo, sin embargo me comento que lo tenía que hacer poco a poco, sino me iba a doler, que si no dejaba de ir a su casa a "jugar" lo podría llegar a hacer más rápido y que yo lo gozaría mas. Una vez que Inicio con el movimiento esperado, al oído me decía cosas como, "linda, preciosa, mi putita, disfrútalo, es todo tuyo putita, gózalo.....", , esta vez me gusto, lo disfrutaba más que la primera vez, dentro de mi calentura se me ocurrió decirle que si él quería, podría ser su novia. Enojado se detuvo (sin sacarlo de mi ano) me contesto que él no era puto como yo, que para él la puta que se dejaba coger era yo, que a él le gustaban las mujeres, y a los niños que eran mujeres como era mi caso, que él sólo me hacía el favor de hacerme mujer, que nunca nadie debía saber lo que ahí pasaba, me dio miedo al verlo tan enojado, me quede desconcertado y callado.


Una vez que terminamos, me ordeno que no me pusiera mi calzón, ya que se quedaría con él como recuerdo, le dije que si (No me atreví a decirle que no), me ordeno vestirme. Ya vestidos, me acompaño a la entrada de su casa, me despidió, diciendo que tenía que hacer cosas y levantar el tiradero, que al día siguiente nos veríamos nuevamente, salí, le dije adiós, me fui a mi casa muy contento, adolorido, pero contento porque era una niña.






Esa noche no podía dormir de sólo recordar todo lo que pasó: "el despertar de la niña que vivía en mi, el saber que Jorge era tan niña como yo, lo rico del pené y como lo hacía Josué....", en fin todo aquello que marco mi vida para siempre, y sobre todo que ya quería que fuese de día para poder disfrutar de mi amante, y porque no, de mi nuevo amor secreto "Jorge".


El inicio de Jorge


Al otro día, al regresar de la escuela encontré a Jorge (al verlo lo recordé desnudo, mis ojos no veían su ropa) y Víctor (su hermano de 8 años) jugando en el andador, Se me acerco Jorge (tuve ganas de abrazarlo, besarlo, acariciarlo), me pregunto ¿qué si había vuelto a jugar a lo mismo con Josué cuando él se fue?, (quise decirle que si, pero me dio miedo) le dije que no, que solamente seguimos jugando con sus muñecos, le pregunte ¿Desde cuando "jugaba" a eso con él?, me contesto que desde hace poco, que un día que estaba jugando con su pelota en el andador, se le acerco Josué y lo invitó a jugar a su casa, como estaba sólo acepto ir, y ....... Esto me lo platico más o menos así:


"Entramos a la casa y lo seguí hasta su cuarto, Josué saco sus juguetes y comenzamos a jugar a la guerra, tirando los soldados con canicas, poco después me dijo que se tenía que bañar, cuando se quitaba la ropa me le quede viendo, me quede impresionado de lo fuerte que se veía, de tanto vello en su cuerpo, pero sobretodo de su cosa, porque nunca había visto una de ese tamaño en erección, en eso me pidió que le pasara la toalla que estaba cerca de mi, pero tan absorto estaba en su cuerpo que no entendí lo que me dijo, y al ver que no le daba la toalla, me la pidió nuevamente, la tome y se la di, al ver que no apartaba la vista de su pené, lo tomó con una mano y me preguntó ¿te gusta?, sin pensar le dije que si, perdón un poco (Corregí), lo que pasa es que me impresiono su tamaño.¿la quieres tocar? Dijo Josué, sin responder a su pregunta, me levante del piso y aceptando su invitación se la tome con mis dos manos, no dejaba de acariciarla, mientras lo hacía me desabrocho sin darme cuenta mi pantalón y este callo a mis pies, cuando me agache para subírmelos, me sujeto, me cargo, me llevó a su cama (en el camino quito por completo mis zapatos, pantalón y calzón), se recostó junto a mi, y comenzó a besarme en la boca, mientras con su mano me acariciaba mis desnudas piernas y mi ya parado pené, no me preguntes por qué, pero ya no intente evitar lo que hacía, al contrario lo abrazaba y besaba con desesperación, cuando me percate ya los dos estábamos completamente desnudos y mutuamente acariciábamos nuestros cuerpos, se volteo al lado contrario al que yo estaba, de tal forma que su pené lo tenía frente a mis ojos, y el continuaba acariciándome con frenesí, con una mano tomó mis nalgas y no dejaba de acariciarlas y súbitamente se llevó mi pené a su boca y comenzó a chuparlo de una manera que me hacía suspirar, en eso Josué acerco su pené a mi boca, y sin perder tiempo lo chupe de la misma manera que él lo hacía con el mío, su sabor me encanto, en ese momento yo no pensaba en nada, sólo en el grandioso momento que estaba pasando, de pronto, sentí como una descarga eléctrica cuando él súbitamente introdujo uno de sus dedos en mi ano, con una voz casi imperceptible le decía que no, que parara, pero algo dentro de mi, me obligaba a aceptar su caricia, y de mi boca salieron palabras contrarias a lo que pensaba, decía "me gusta, quería seguir disfrutando de todo aquello, de pronto se levantó, me puso boca abajo y sin esperármelo me metió de un solo golpe su verga, en ese momento desperté del bello sueño que estaba gozando, para iniciar la mas espantosa pesadilla, le suplicaba a gritos que la sacara, que me dolía, que ya no soportaba el dolor, entonces se quedo quieto, pero yo seguía intentando salirme de sus brazos, llegue hasta a golpearlo para liberarme, pero todo fue inútil, no lograba nada, así que me puse a llorar y a soportar ese dolor, el dolor disminuía y al ver que ya no lloraba ni peleaba por zafarme, comenzó a moverse dentro de mí, en ese momento la pesadilla desapareció, dando libertad a lo mas delicioso que en mi vida había sentido, me encantaba sentir su verga dentro de mí, cada movimiento de él, se convertía en la mas dulce caricia de amor que nunca de otra manera podría sentir, de mis pensamientos salieron palabras de "dame más, mételo mas, que rico siento, quiero mas" él me regresaba palabras de "¿verdad que te gusta?, disfrútalo pequeña, es tuyo", cuando terminó dentro de mí, yo sentí como mi cuerpo se tenso y aflojo en un instante, y entre a un descanso que nunca olvidare.






Descansamos un rato, me tomo de la mano y nos fuimos al baño, ahí debajo de la regadera se sentó en el piso, y me sentó entre sus piernas, y no dejamos de acariciarnos y besarnos, hasta que el agua dejo de salir caliente y dio paso al agua fría, nos salimos y nos vestimos, y nos acostamos en su cama y nos quedamos dormidos, cuando despertamos era de noche, nos despedimos con un beso y me fui a mi casa.


Al día siguiente regrese a su casa, al entrar me preguntó ¿te gustaría bañarte conmigo?, de inmediato me abrace de él, acercamos nuestros labios y nos dimos un delicioso beso, nos denudamos e iniciamos una nueva relación de amor, pero esta vez me dolió tanto, que por mas que quiso no me pudo penetrar, así que ya no insistió, y sólo hasta ese día pudo metermelo nuevamente."


Después de escuchar su narración, yo estaba muy excitado, a tal grado que no dejaba de acariciarme mi pené, y le relate mi historia de ese día, cuando termine se quedo callado y sin quitarme la vista, Me confeso que estaba enamorado de Josué, que nunca por nadie, ni por una niña, había sentido tanto amor como con él, pero ahora que sabía que a mi me gustaba tanto como a él, y me confeso que ese día deseaba besarme y acariciarme de la misma manera en que lo hacemos cuando estamos con él, al escucharlo lo abrace y le intente besar, pero antes de lograr mi cometido, me detuvo diciéndome que lo dejara terminar de hablar que además era peligroso hacer eso en la calle, que su hermano o alguien mas nos podía ver (muy apenado me separe y continué prestándole atención), al notar mi reacción, se acerco a mi y me abrazo pasando su brazo izquierdo por entre mis hombros, y sin apartar la vista de mis ojos, me continuo diciendo: "de verdad me he enamorado de ti, me gustas y en estas noches hasta he soñado contigo, pero al encontrarme tan confundido con todo lo acontecido y algo dentro de mi, me decía que lo que hacíamos estaba mal, me atreví a contarle todos estos sucesos a un primo que tiene como veinte años, que me quiere como hermano, y que me prometió guardar el secreto, y cuando termine de contarle todo lo que hacíamos tu y yo con él, me comentó que dejara de hacerlo, ya que a los niños que les gusta hacerlo se convierten en niñas, me preguntó ¿si yo quería ser niña?, nunca antes pensé que eso pudiera pasar, así que muy asustado le dije que no, que me gustaba ser niño, entonces deja de ver a ese chavo, no le hables ni lo veas, ya que te puede volver a convencer de hacerlo, y nunca podrás alejarte de él, ¿entiendes lo que te digo?, le conteste que si, y le pregunté que ¿si a ti también debería dejarte de ver y hablar?, pero me contesto que no, que al contrarío, que platicara de esto contigo para que también te alejes de él, que el amor que siento por ti, es de amistad, que dos hombres se pueden querer, pero que no necesariamente como un hombre y una mujer, sino como hermanos, así que no puedo mas que quererte como si fueras mi propio hermano, por nuestro bien.


Cuando caminábamos a su casa, me propuso prometernos que nunca, ni por ningún motivo contaríamos a alguien lo que nos paso en estos días, que pensáramos que todo fue un lindo sueño, sólo eso, un sueño, lo prometimos y nos abrazamos, cuando nos vimos frente a frente, no pudimos evitar darnos un último beso, durante un largo tiempo, y sin importarnos si alguien nos pudiera ver, nos besamos como si fuéramos hombre y mujer. Cuando nos separamos, nos tomamos de las manos y nos regalamos una mirada de amor sincero. Al llegar a su casa, antes de entrar me dijo "si alguna vez quisiera volver a tener relaciones con un chico, ese chico serías tu", me beso y entramos a su casa a jugar,


No se comento nada nuevamente de ese juego, nunca le comente lo que paso realmente después de que él se fue, ni lo que me pasaría en mi futuro. La verdad, nunca dejó de gustarme Jorge, y menos al recordarlo totalmente desnudo. En mas de una ocasión llegamos a bañarnos y dormir juntos, y llegue a atreverme a tocarle su pené, nalgas y ano, y hasta meterle mi dedo por el ano mientras él dormía (No se si él alguna vez se dio cuenta o si realmente dormía), pero nunca despertó. Nunca los dos volvimos a tener un solo contacto de amor.














Mi vida como animal


Dicen por ahí que cae mas pronto un hablador que un cojo, pues si es verdad, ya que ese mismo día después de comer, salí al andador a jugar, en eso, Josué desde la ventana de su cuarto me llamo, lo vi sin camisa, me calenté de inmediato sólo de recordar lo que paso el fin de semana, sin pensarlo dos veces y olvidando lo platicado con Jorge, fui a su casa, convencido que yo había dejado de ser niño, y ahora era una niña, toque la puerta, y la abrió, y como no lo vi me metí (estaba detrás de la puerta), cuando pase inmediatamente cerro la puerta, al voltear a verlo sólo estaba vestido con un calzón blanco de algodón, se veía su pené totalmente parado, haciendo como casa de campaña, me comento que si quería jugar como el fin de semana pasado, conteste que si, me ordeno quitarme la ropa, por lo que me desnudé completamente muy rápido, me cargo como bebe, me llevo a su cuarto, cuando llegamos a su cuarto me colocó sobre el piso, en esta ocasión me sugirió que me pusiera como perrita en cuatro patas, ya que en este juego sería su perra, que a partir de ese momento no debía de hablar, que sería una perra de la calle que el había recogido para que él disfrutara con ella.


Me empezó a gustar la idea, de hecho hasta ladre y brinque como perrita, no pensaba en sexo, pero el sólo sentir que me convertía en un animal y dejaba de ser un niño era suficiente para excitarme, se puso detrás de mí en rodillas dirigiendo con su mano su pené hacia la entrada de mi ano, me lo metió de un solo golpe, sin saliva ni nada por el estilo, esta vez hasta me hizo gritar y moverme del dolor, trate de salirme, pero me tenía bien aferrado, al oído decía, que no me moviera, porque me iba a doler mas, no dejaba de llorar por el dolor, le suplicaba que no jugáramos a eso, pero al ver que el no hacía nada de lo que le pedía, decidí aguantar el dolor mas tiempo.


A él le valieron mis suplicas, al contrarió metía y sacaba con mas fuerza su verga de mi culo, sólo le interesaba su propia satisfacción, yo comencé a tener ganas de hacer popo, no aguantando mas, al no ver que el desistiera de su juego, mi cuerpo no pudo mas, y reacciono, sin que pudiera hacer nada, hice popo en su pené y en el piso, al darse cuenta, se enojo dándome un golpe en la espalda que me dolió, lo saco rápido de mi, se fue al baño corriendo a lavarse.






Me quede sobre el piso cagando y llorando por el dolor y la vergüenza, regreso con un rollo de papel, me lo dio, aún cuando seguía llorando, él muy enojado casi gritando me ordeno que me limpiara, que por ningún motivo ensuciara nada, cuando terminé de limpiarme, me dio mas papel para que limpiara bien el piso, se levanto, fue por una cubeta de agua y en una bolsa un poco de jabón en polvo, me lo dio, indicándome que lavara sólo con mis manos y el papel, que no me iba a dar otra cosa mas, que debería dejar todo muy limpio, Sólo veía los gestos de asco que hacía por el olor de mis heces, y mientras limpiaba el se puso a abrir la ventana de su cuarto para que el olor se fuera muy rápido.


Cuando terminé de limpiarme y limpiar todo el piso, me ordeno tomar un baño, iba aún llorando, pero ya no de dolor, sino de la vergüenza que estaba pasando, me bañe, mientras el sólo veía como lo hacía. Al terminar me ordeno ir completamente desnudo y mojado como estaba a su cuarto que me pusiera otra vez igual de a perrita, me dio miedo y no quería salir del baño, y mucho menos jugar nuevamente a eso, el dolor era insoportable pero me acaricio, diciéndome que no me sintiera mal, que eso que paso era normal porque lo había hecho el muy fuerte y rápido, pero que ahora lo iba a hacer con mas cuidado, mientras me secaba con una toalla como si en verdad fuera una perrita, excepto mis nalgas y ano (eso no lo seco), para ese momento deje de llorar, al contrarío me sentí muy contenta, me acomodo sobre el piso nuevamente a cuatro patas (para evitar accidentes ahora lo hicimos en el baño), se coloco nuevamente detrás de mí, ubicó la punta de su pené en mi humedecido ano, me dio miedo, no quería sentir el mismo dolor y mucho menos que pasara nuevamente lo mismo, me tranquilizo acariciando mi espalda y nalgas, diciendo que esta vez lo iba a disfrutar como el otro día, lo metió poco a poco, me dolía nuevamente, pero esta vez no me resistí, afortunadamente unos minutos después el dolor empezó a pasar, se convirtió en placer, como vio que no me dolía, se dio el lujo de sacarla toda y volver a meterla de un solo golpe, para esos momentos no dejaba de disfrutarlo, no había dolor, mi ano se había acostumbrado a recibir el pené de su amo y señor.








Una vez que termino dentro de mí, me obligo a mamársela, el sabor de su pené con restos de semen y caca de mi ano sabía delicioso, no dejaba de lamer su verga, y saborear ese rico manjar, me separó de golpe, con papel limpió su pené y limpió mi ano, se levantó, fuimos a su recamará tomo su ropa se puso su calzón y un short, iba a empezar a vestirme, pero me detuvo, diciendo que las perras como yo no usaban ropa, tomo y me puso su cinturón como correa de perro, me puso a pasear por su casa en cuatro patas. Por mi posición su semen que quedaba dentro de mi ano empezó a escurrir por mis piernas, cuando él se dio cuenta, me detuvo, diciendo "eres una perrita golosa, ¿verdad?, no quisiste limpiarte porque te gusta sentir mi leche", mientras me decía eso, con sus manos recogió el semen que escurría y hasta tomó más con sus dedos de mi aún adolorido ano, me lo dio a comer de su mano, lo vi y sin pensarlo sacaba mi lengua y saboreaba lo que recibía, al mismo tiempo me acariciaba el cabello y espalda, como si en verdad fuera una perra, cuando termine, me llevó al baño, con papel húmedo termino de limpiarme, me llevo a la cocina, en un plato puso agua, lo coloco en el piso, debía tomarla como lo hacían las perras.


Nos fuimos a la sala, y me dijo que siempre había soñado con tener un perrito, pero que yo superaba ese deseo, entonces se puso a ver la tele sentado en un sillón, me hizo acostarme en la alfombra junto a él, me ordeno lamerle los pies y chuparle los dedos, no lo pensé dos veces, de inmediato llevé a cabo la tarea encomendada, unos minutos mas tarde él se encontraba completamente dormido, y como ya me encontraba muy cansada, me tumbe en la alfombra y nos quedamos dormidos.


Como una hora después, me despertó y ordeno que me vistiera, me beso en la boca, diciéndome que a partir de ese momento sería su esclava que debía obedecerle en lo que se le ocurriera, conteste muy emocionada "si" (me dio una cachetada), "se dice si amo y cuando hables conmigo debes bajar la mirada, ¿entendiste pinche puta?", baje la mirada, conteste "si amo", no entendía que pasaba, pero disfrutaba de ese maltrato, me ordeno que me fuera a mi casa, que estuviese lista, que en unas horas iba a llamarme nuevamente, que un amigo de su escuela iba a ir a hacer un trabajo con él, que cuando terminara su tarea el me llamaría, me vestí de inmediato salí no sin antes darnos un beso muy tierno en la boca, diciendo con voz muy dulce que no lo hiciera enojar, que si lo obedecía en todo, me trataría muy bien, agradecí su trato y me fui a mi casa.


Josué y sus dos perras.




Entrando a la casa subí a mi cuarto, me desnude, toque mi ano con los dedos, dolía un poco, todavía salía un poco del semen de Josué, lo tome lo saboree de inmediato, me metí a bañar me lave muy bien, me fui a mi recamara, de lo caliente que estaba metía y sacaba mis dedos de mi ano, busque entre las cosas de mi mamá quería encontrar algo parecido a un pené, ahí estaba, un perfume con tapón largo y cilíndrico, el cual terminaba con una punta redonda, sin pensarlo lo lave muy bien, comencé a meterlo y sacarlo lentamente de mi ano, me gustaba hacerlo pensando que se trataba de la verga de él, además pensaba que de esta forma lo seguiría acostumbrando a la entrada y salida del pené de Josué y de esa manera no me dolería tanto la siguiente vez.


Toda la tarde y casi de noche espere junto al teléfono a que éste sonara. Como no sucedió, me asome por la ventana de mi recamara dirigiendo mi vista hacía la ventana del cuarto de Josué, con luz en el interior alcance a ver movimientos, inmediatamente salí al andador y sin ser vista salte la reja de su jardín, me fui a asomar a su ventana tapándome con unos matorrales que ahí había, aprovechando que la entrada de la noche me cubría con su oscuridad, y como por la tarde él abrió la ventana, meti mi mano y moví la cortina que estaba cerrada y vi como él estaba con un chico igual o un poco mas chico que él (pero mas grande que yo), estaba desnudo se veía casi lampiño como yo, con un pené en erección poco mas grande que el de Josué, pero mas gordo, Josué también estaba desnudo, ambos estaban besándose y acariciándose como si fueran novios, en un momento dado, Josué lo volteó y colocándolo como perrita igual que a mi, empezó a penetrarlo, vi las caras que este chico hacía, eran de dolor y de gusto al mismo tiempo, imaginaba que se trataba de mi a quien Josué estaba cogiendo. Al poco rato terminaron, Josué le puso el cinturón de correa, y salió con él de su cuarto.


No aguantaba mas, estaba súper caliente, quise ir a tocar a su puerta, pero me dio miedo de sólo pensar que se enojaría conmigo, así que regresé a mi casa, subí a mi cuarto y empecé a usar el perfume de mi mamá en mi ano, hasta que me provoco una especie de orgasmo. Me quedé dormida, en la noche llego mi mamá, cenamos y me fui a dormir, y en comparación al día anterior, ahora si me quede completamente dormida hasta el otro día por la mañana.


Al día siguiente, después de clases y antes de ir a mi casa, me arme de valor, fui a casa de Josué, toque la puerta, me abrió, ya dentro le confesé que lo había espiado en la tarde y que lo había visto con su amigo por su ventana haciendo el amor como lo habíamos hecho por la mañana. Se me quedo viendo muy enojado me dio una cachetada que hasta me hizo voltear por completo, gritándome que jamás volviera yo a hacer eso, que el podía hacer lo que quisiera, que él podía tener todas las perras que a él se le antojarán, que una puta perra como yo, no debería de estar vigilándolo. Me puse a llorar arrepentida y le suplicaba que me perdonara, me tomo la cara con sus manos y empezó a besarme dulcemente, mencionando que debería ser una mujercita obediente, me calme le dije "si amo".


Me prometió que la próxima vez que viniese su otra perrita (así llamo a su amigo del día anterior), me llamaría, porqué el quería tener a sus dos perras al mismo tiempo con él. le dije "sí amo", "que para el sería su perra y esclava, que no se repetiría lo que hice, que merecía un castigo". Me ordeno irme ya que tenía cosas que hacer, que me iba a coger hasta cuando el considerara que mi castigo estuviese cumplido.


Si me cumplió el castigo, me pasaba todo el tiempo junto al teléfono, pero nada, no recibía su llamada, estaba mas nerviosa que de costumbre, llegue a pensar que nunca mas me hablaría. A los dos días me llamó por teléfono, me ordenó ir de inmediato a su casa, que me tenía una gran sorpresa, deje de hacer la tarea , fui de inmediato muy feliz ya que mi castigo llegaba a su fin.


Entrando en su casa me ordeno desnudarme completamente, no necesitó repetirlo, me desnude muy rápido, tome mi posición de perrita, él tomo un lazo de plástico y lo colocó en mi cuello como si se tratara de un collar, saltaba de contenta y ladraba, hasta como podía empecé a lamer los dedos de sus pies, él estaba sólo en calzoncillos, se puso en cuclillas, me acariciaba la cabeza mis nalgas diciéndome, bien perrita bien, se ve que extrañabas a tu amo ¿verdad?, sólo atinaba a ladrar como perra, me encamino a su cuarto, al entrar, o sorpresa, ahí estaba la otra perra (su amigo, Ernesto), con ojos de enojo empezó a ladrar y gruñir como defendiendo su territorio, me asuste, me oculte tras mi amo, me intenté poner de pie para salir de ahí, pero Josué de un jalón al lazo me tumbo en el piso dándome al mismo tiempo un coscorrón en la cabeza, al cual empecé a quejarme y gemir como perra, le ordeno a su otra perra que se calmara, o que sino sería castigada muy duramente, al mismo tiempo que le decía esto, le dio muy fuerte con una chancla en las nalgas, ella empezó a chillar como si fuera una verdadera perra. Josué volteo hacía mi, enojado me ordenó que le diera mis nalgas a su perrita, me paso al frente con mis nalgas hacia la otra perra, quien en un rápido movimiento metió su hocico dentro de ellas, y dulcemente con su lengua saboreaba mi ano, nunca había gozado tanto, mi amo lo notaba, viendo los gestos que hacía me sonrío, diciéndome, que siguiera así, que las perritas como yo éramos muy putas, me acariciaba muy cariñosamente, apretaba mis pezones y hasta en momentos acariciaba mi pené que se encontraba muy hinchado de la excitación que tenía, de repente, por instrucciones de mi amo, la perra se coloco de rodillas detrás de mí e introducía su pené muy rápido en mi ano, me dio miedo y muchísimo mas dolor que las veces anteriores, lloraba a gritos, pedía que me lo sacará, mi amó me golpeo nuevamente diciéndome que las perras como yo no debían hablar, sino sólo gemir, gozar y ladrar, y que por ningún motivo me fuera a cagar otra vez.


Josué puso su pené en mi boca, ordeno que se lo mamara , seguía llorando, quería sacarme de esa perra, pero me tenía muy bien agarrado, no me quedo de otra mas que esperar nuevamente a que pasara el dolor, mientras darle una buena mamada a mi amo, la cuál en esta ocasión no disfrute, un rato después los dos penes me lanzaban su leche casi al mismo tiempo, me dolía muchísimo mi ano, pero sin embargo mi pené seguía en completa erección.

Una vez que se repusieron, Mi amo se levantó de donde estaba y nos dijo a las dos, "Ahora como premio, no seguirán siendo perras, sino unas muy lindas vacas, a las cuáles hay que ordeñar de inmediato", fue que Josué comenzó a ordeñarme, me provoco un orgasmo muy delicioso (todavía no producía semen), tomo con su mano mi liquido transparente, me le dio a saborear, y le dio un poco a su otra perra, esta la tomaba con su lengua con gusto, y veía como le agradaba hacerlo, al mismo tiempo mi amo le acariciaba su cabeza como si en verdad se tratara de una perrita, Mi amo tomo la verga de su otra perrita y la empezó a ordeñar igual que a mi, pero en esta ocasión, casi de inmediato empezó a sacar su semen blanco en muchísima cantidad sobre el piso, nunca olvidare la cara de Ernesto, haciendo unos gestos de satisfacción total, tanto así que de sólo verlo me comencé a excitar nuevamente, mi amo nos ordeno a las dos a limpiar con nuestras lenguas la leche de su vaca, lo hicimos de inmediato, delicioso su sabor, cuando terminamos nos saco al patio de su casa, completamente desnudas, nos baño con jabón y con la manguera, hacía calor, así que disfrutamos grandemente el agua fría, tomo una toalla y nos seco muy bien, y antes de salir, nos acaricio a cada una por todo el cuerpo, en especial nuestras nalgas y nuestro ano, dejándonos al irse completamente calientes y listas para otra acción, paso el tiempo y ahí bajo el sol y muy cansadas por todo lo que pasó nos quedamos dormidas, desperté cuando su perrita de mi amo, con su lengua jugaba con mi ano, estaba excitado nuevamente, puedo jurar que sentí un orgasmo delicioso, se me ocurrió decirle que siguiera que era delicioso, pero ella de inmediato me dijo que no olvidara que seguíamos siendo perras, y que las perras no hablaban, que si Josué nos cachaba hablando nos iba a pegar nuevamente, dejo de hablar y sin apartar su mirada de mis ojos, me ladro y me sonrió, y como si se tratara de un juego, hice exactamente lo mismo, comencé a ladrarle, y nuevamente se puso nuevamente tras de mí, y siguió lamiendo mi aún adolorido ano.






Cuando terminó procedí a mamarle la verga, no tardó en venirse dentro de mí, para ese momento el sabor de su semen fue supremo, mejor que él de mi amo, fue ahí cuando no comprendí como había entrado ese pené enorme en mi estrecho ano. No resistiendo la tentación puse mis dedos en la entrada de mi ano, sorpresa, mi ano estaba muy dilatado, casi tan abierto como el ancho de la verga de mi amo. Al poco rato mi amo salió a vernos, nos despertó, nos metió a la casa nuevamente caminando en cuatro patas, le ordeno a su perra vestirse e irse de inmediato, Ernesto se levanto, se vistió (nunca hablo) y antes de salir, se agacho, le saco la verga a mi amo y comenzó a brindarle una muy rica mamada, mientras, mi amo me ordeno limpiar su cuarto así desnuda como estaba, lo hice y cuando fui a la sala, la otra perra ya no estaba, mi amo estaba en un sillón recostado, me acerque, me acosté en la alfombra a la altura de sus pies, nos quedamos dormidos.


Al rato despertó, me levanto y ordeno irme a mi casa, que otro día me hablaría, le pregunte si era malo que mi ano estuviese tan abierto, se lo enseñe, lo vio con unos ojos que no creían lo que veían, su verga se paro casi de inmediato, con su dedo acariciaba mi abierto ano, entraba y salía sin dificultad, a pesar de un leve dolor, sentía ganas de ser nuevamente penetrado en ese momento, pero me imagino que mi amo le entregó a su otra perra el restante de su semen, porque él ya no quiso jugar conmigo, me comento que no me preocupara, que mi ano poco a poco se cerraría nuevamente, pero que la ventaja sería que la próxima vez, ya no me iba a doler tanto, y que lo iba a disfrutar nuevamente, que no me asustara si no cerraba completamente como al principio, porque ya no era virgen, que cuando te penetran seguido, tu ano se acostumbra a no cerrar completamente, pero que eso era normal en las mujercitas como yo, que en poco tiempo estaría tan cerrado como cuando llegue, me tranquilice, me vistió, me dio un beso increíble, diciéndome que era una mujer muy linda, obediente y dulce, que sólo el debía ser mi amo, nadie más, le di un beso en la boca de despedida y otro en su pené antes de salir, me respondió el beso y me dio una nalgada dulce antes de salir, cerrándome su ojo derecho en forma muy sexy.


Mi vida sucia


Durante un tiempo seguimos disfrutándonos mutuamente, y en ocasiones con su otra perrita, Mi amo me llego a llevar al cine en algunas ocasiones, y a pasear por varios lados, en verdad me sentía soñada con mi novio, claro esta que el no perdía la oportunidad de acariciarme y besarme como si en verdad fuera una mujer.


Un día, al llegar a su casa, me pidió que fuera a su cuarto en lo que él entraba a su baño a hacer sus necesidades, entre a su recamara e inmediatamente me comencé a desnudar, en eso mi amo me llamo, así que apresure el quitarme la ropa, y rápidamente me dirigí al baño completamente desnuda y en cuatro patas (de acuerdo a la costumbre), con el collar que me había comprado (se trataba de un collar original de perro), cuando entre, ordeno meterme a la ducha, y así lo hice, el se metió al otro extremo completamente desnudo, al entrar empezó a mearme todo, no creía lo que estaba pasando, pero fue suficiente para hacerme sentir muy caliente, llegue a abrir mi boca para beber de los orines de mi amo, terminando de mear se puso en cuclillas, y empezó a cagar en el piso, no daba crédito a lo que veía, algo dentro de mi me calentó de sobremanera, veía los esfuerzos que hacía para cagar, saliéndole uno que otro pedo, que en vez de darme asco, me daba gusto, cuando termino me ordeno limpiar con mi lengua su ano lleno de caca, me dio asco, pero pudo mas mi calentura, y así lo hice, lo deje muy limpio, al principio sabia muy feo, pero no se porqué, pero el sabor se me hizo delicioso conforme lo probaba, cuando termine me hizo comerme la caca del piso, ya sin asco lo comía sin siquiera meter las manos, sólo con mi hocico, en eso estaba cuando entró su pené en mi ano, Josué estaba súper caliente y yo ni se diga, ya que nunca me había cogido como esa vez, nos bañamos, limpiamos muy bien todo, me dio pasta de dientes y con mis dedos me lave muy bien la boca, hasta que dejo de oler a caca, esto lo hacíamos muy rara vez, pero en mi casa si lo hacía seguido con mi propia caca (se me hizo un vicio), pero lo deje de hacer poco a poco con el tiempo, ahora lo he llegado a hacer, pero muy rara vez.








Sólo con Josué conocí el amor a través del sufrimiento, con él llegue a comprender a las perras, me encanto beber orines y comer excremento, viví el beso negro, el esclavismo y el amor a un amo, en fin, tenía Josué tantas fantasías que yo las pude compartir con él, con nadie mas. De hecho he llegado a tener la fantasía de hacer el amor con animales, no lo he podido llevar a cabo, pero como lo deseo.


Mis inicios como niña en la escuela


Como a los doce años (seguía en la primaria), en la escuela, me fijaba en las niñas, en sus ropas, sus juegos, en como se peinaban, soñaba en ser niña como ellas. Poco a poco me aleje de los juegos de niños, de mis amigos, de mis vecinos, porque sus juegos no dejaban de ser muy bruscos, (Aquí me di cuenta que lo que habíamos platicado Jorge y Yo, se hacía realidad, por el gusto a la verga me estaba convirtiendo en niña, y lo mejor de todo es que lo deseaba).


Mis compañeras me invitaban a jugar con ellas, a mi me encantaba jugar con sus muñecas, a saltar la cuerda, en fin, todos los juegos que a ellas les gustaba, me regalaban cadenas, pulseras anillos, en fin muchas cosas de chica, una vez hasta me regalaron un lápiz labial que a una de ellas le había dado su mamá. Entre todas me arreglaban como si me tratara de una muñeca, y en esa ocasión todas nos pintamos la boca con el lápiz que me regalaron, me encantaba pasar el tiemp con ellas, de hecho me sentía una niña más, Los que eran mis amigos (poco a poco se iban alejando de mi, y claro esta, yo de ellos) se burlaban de mi, ellas me defendían, me querían mucho, y por ello, sus burlas comenzaron a ser enojos.


Todos los chicos de la escuela me empezaron a llamar marica (era la única marica de la escuela), me agarraban las nalgas, todo el tiempo me hacían travesuras, lloraba como niña y con mas saña lo hacían, les pedía que no siguieran, que a cambio haría lo que ellos me ordenaran. Al principio me pedían dinero, o que les fuera a comprar cosas, o hasta hacerles la tarea. Un día uno de ellos me encontró sola en el baño (acostumbraba a hacer pipi sentada como lo hacían las mujeres y esa vez no era la excepción) y como no servían las puertas, él la abrió de par en par y vio como estaba yo estaba con mi pantalón y calzón a la altura de mis tobillos, sobre mis pies, él tenía su verga parada, me preguntó si me gustaba, le conteste que no, eso lo enojo y entonces la acerco a mi cara y me obligo a chapársela, no me gusto hacerlo pero no me quedaba de otra. Se dedico a meterla y sacarla con fuerza hasta que se vino dentro de mi boca, y mi mas grande error fue tragarme todo su semen, y hasta limpiarle todo su pené, gozando cada momento del sexo que me brindaba, de repente separo mi cabeza de su pené, y salió muy rápido de los baños, como medio asustado. Él se encargo de correr la voz entre sus amigos, y mas de una vez, serví de puta. Llego el momento que hasta me cogían, cosa que a mi no me encantaba. Era horrible sentirse tan humillada, y más mal me sentí porque poco a poco perdí la amistad de los pocos amigos y amigas que tenía, nadie quería ser la amiga o amigo de una puta, tal vez de un afeminado, pero no de alguien que se dejaba hacer cosas en la escuela, así que me iba quedando cada vez mas sola.


Como llegue a ser la amante del Profesor


Poco a poco me fui acostumbrando a los manoseos, y a ser la chica que satisfacía a quien quisiera de sus deseos sexuales, ya casi todos hasta dejaban de verme o dirigirme la mirada, había pasado la moda de la putita de la escuela, pero siempre había alguien que le encantaba satisfacerse conmigo, y ahí ya estaba yo, que sólo con un

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