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Después de todas las experiencias que vivimos y mas aún cuando debido a las circunstancias termine "jugando" sin mi esposo, ambos conversamos sobre el camino que empezaron a tomar nuestros "juegos", después de lo que me paso y les comente en mi relato: UN JUEGO NO AUTORIZADO.
La verdad es que quise inicialmente mantener aquello en secreto y no comentarle nada a mi esposo, pero no pude hacerlo y termine contándole todo, el inicialmente se molesto y quiso terminar con nuestro matrimonio, pero conversando y ya con mas calma, el reconoció que quien me indujo a "jugar" y despertó en mi deseos sexuales que yo antes ni me imaginaba fue el, y luego de hablarlo entendimos que habíamos llegado a esa situación producto de lo que nosotros mismos fuimos alimentando, y nos prometimos no volver a "jugar".
Estuvimos llevando una vida sexualmente "normal" por unos dos meses, nosotros siempre hemos tenido una relación sexualmente bastante activa, primero solo lo hacíamos en nuestro dormitorio, pero de a poco nos fue ganando el morbo, un día al volver a casa, ni bien entramos al garaje, el empezó a acariciarme en el auto y empezó a excitarme como el sabe hacerlo, sin mas recorrió su asiento, me hizo sentar con mis piernas abiertas y ahí mismo empezó a follarme, en lo que subía y bajaba, como estaba casi apoyada al volante, en uno de esos momentos me apoye en el volante y accione la bocina varias veces, lo que hizo que se enciendan las luces de la casa y apenas tuvimos tiempo de arreglarnos antes de que la empleada salga a ver que pasaba, subimos casi a la carrera al dormitorio y empezamos a follar, mientras el me metía, empezó a recordarme los juegos iniciales, luego me comenzó a preguntar si había disfrutado de haber sido follada por los taxistas en Santa Cruz, yo le decía que si, el me decía que era una perra arrecha, a lo que le contestaba que si que era una perra arrecha, mientras mas me hablaba de eso, yo me excitaba mas y mas, y tuve un orgasmo realmente increíble, tan fuerte que mi vagina estaba tan mojada que los jugos de mi excitación salían pese a estar con la verga de mi marido dentro.
Después de terminar, ya mas calmados, mi esposo intento abordar el tema, pero le pedí que no quería hablar de eso, el no insistió, pero esa noche casi no dormí, volvieron a mi los recuerdos de aquellos juegos con los taxistas y el camarero y mezclados con la follada fenomenal que me dio mi esposo, empecé a excitarme de nuevo, mi esposo estaba durmiendo, así que me metí entre las sábanas y tome su verga y empecé a chuparla, su verga empezó a crecer y a ponerse dura, mi esposo ya despierto solo me pedía que continúe, que no pare, luego me acerque a el y le pedí que me la meta, el colocó mis piernas sobre sus hombros y empezó a metérmela, yo le pedía mas y mas, entonces mientras el me follaba me preguntaba si quería volver a "jugar", yo le decía que si, me preguntaba si me gustaba sentirme una perra, yo le decía que si, que yo era su perra, entonces me dijo que a partir de ese momento yo era su amor, su mujer, su amante, su perra, su puta y su esclava, yo le decía que si, que si, entonces paró y me dijo que si quería mas verga repita que era yo de el, le dije que era su amor, su mujer, su amante, su perra, su puta y su esclava, entonces el continuó follándome hasta que acabamos juntos, nos besamos y esta vez si conseguí dormir.
Al día siguiente mientras estábamos acostados viendo el informativo, me abrazo, me dio un beso y me pregunto que era yo de el, le conteste que su esposa, entonces me dijo que le repita lo que le había dicho la noche anterior, le dije que no juegue con eso, entonces me dijo que era en serio, y que quería saber si yo realmente era su amor, su mujer, su amante, su perra y su puta, le dije que era su amor y su mujer, entonces me dijo que el iba a conseguirse una amante, una puta y una esclava, porque todo hombre siempre desea tener una amante, alguna vez va donde putas y añora tener su esclava sexual y que el quería que yo sea todo eso porque no quería a ninguna otra mujer.
Entonces yo le dije que si que si yo era su amor, su mujer, su amante su perra, su puta y su esclava, el me dio un beso y empezó a excitarme, el realmente sabe como encenderme y descontrolarme de placer, me dijo que iba a iniciarme como puta y como esclava, separo mis piernas y empezó a chupar mi conchita, eso me elevó a las nubes, estaba tan excitada que le pedí que pare y que quería que me la meta de una vez, así lo hizo, empezó a follarme, mientras me estaba metiendo me dijo que como era su esclava a partir de ese día tenia que hacer todo lo que me diga, yo le decía que si, que iba a hacer todo lo que me diga, entonces paro, me tomo de la mano y así desnuda me levantó, me paso un baby doll sexy, me dijo que me lo coloque, abrió su velador y saco un antifaz de fantasía grande que cubría casi toda mi cara y que hacia juego con el baby doll, me dijo que como era su esclava debería obedecerle en todo, debo reconocer que la situación me excito aun mas, así que me deje conducir por él a la vagoneta, hizo que me recueste en el asiento trasero, y salimos.
Mientras manejaba, tenía su mano hacia atrás tocando todo el tiempo mi conchita para mantener mi excitación, me comento que en los últimos días se había comunicado con algunos hombres por medio del internet en la página mundoanuncios.com, y que ahí escogió dos, con los que ya había inclusive hablado por teléfono, me dijo que el joven al que recogeríamos era un estudiante universitario de Quillacollo por lo que no habría posibilidad de que nos conozca.
Llegamos a un surtidor en la avenida Blanco Galindo, mi esposo se detuvo un poco mas allá, se bajo y luego volvió con el joven, me dijo que se llamaba Carlos, le dijo a Carlos que yo estaba a su disposición.
Mi esposo subió adelante, Carlos se ubico en el asiento de atrás, empezó a acariciar mi cuerpo con cierta timidez, poco a poco fue tomando confianza, recorría mi cuerpo, acariciaba mis senos, luego llevo su mano a mi conchita, aun encima de mi tanguita el pudo sentir la humedad de mi excitación, eso le dio mas confianza y paso a besar mis senos mientras sus manos se paseaban por mis piernas, mi trasero y mi conchita, fue bajando hasta llegar con su boca a mi conchita, hizo a un lado mi tanguita y empezó a besar mi conchita, y después metió su lengua, eso me hizo soltar un gemido, al escucharme metió su cabeza entre mis piernas y paso a chupar, a lamer a besar mi conchita, eso me hacía soltar uno tras otro, y otro gemido de placer.
Así llegamos al motel, entramos y mi esposo me hizo bajar, me hizo parar en el mismo garaje así, casi desnuda y le dijo a Carlos que podía continuar, el se acerco desde atrás y mientras mi esposo me besaba, Carlos continuó pasando sus manos por mi cuerpo, luego mi esposo me tomo de la mano y los tres subimos al cuarto, ya allá, mi esposo me hizo recostar y solo haciendo a un lado mi tanguita empezó a follarme mientras se desvestía, mientras me follaba, vi que Carlos también se desvestía, entonces me dijo que sentiría el placer de tener dos vergas dentro mío, yo le dije que no, pero entonces me dijo que yo era su esclava y que su amo quería que yo tenga una doble penetración, saco su verga, y llevó mi cabeza a su encuentro, sabe que una de las cosas que me encanta es chupar su verga, me puse a chuparle su verga, entonces Carlos aprovecho para chuparme nuevamente la conchita.
Así estuvimos unos instantes, entonces mi esposo le dijo a Carlos que se eche de espaldas, le paso un preservativo, luego el me condujo a su encima, y me hizo cabalgarlo, el sentir su verga entrándome aumentó aún mas y mas mi excitación, mi esposo se paro encima la cama y guió su verga a mi boca, mientras Carlos follaba mi conchita, mi esposo lo hacia por mi boca, cuando vio que yo estaba enloqueciendo de placer, saco su verga de mi boca, hizo que me incline hacia delante, y entonces empezó a pasar una crema por mi traserito, acariciaba mi clítoris con una mano y con la otra empezó a meterme un dedo en mi trasero, yo le dije que no que no iba a aguantar, Carlos entonces empezó a aumentar el ritmo de su verga, lo que hizo que mi excitación nuevamente aumente y empecé a gemir de placer, mi esposo hizo que me incline, y esta vez Carlos sin lastimarme sujeto mi cuerpo doblado hacia delante, mi esposo entonces coloco su verga en la entrada de mi traserito y empezó a metérmela, el sentir su verga por atrás me provoco un cierto dolor al principio, le dije que parara que no, pero entonces entre los dos empezaron a excitarme acariciando mi cuerpo, mi conchita, y Carlos aumentó nuevamente la fuerza de su verga en mi concha.
La situación hacía que mi excitación llegue a un punto increíble, entonces Carlos paro y mi esposo empezó a meterme su verga por atrás, el lo iba haciendo lentamente para no lastimarme, pero aún así yo sentía que me estaba partiendo en dos, le dije a mi esposo que pare, pero el seguía metiéndome su verga mas y mas, hasta que llego a la mitad, y después de un instante me la clavo de golpe, eso me hizo lanzar un grito mezclado entre el dolor y el placer, ambos se detuvieron, luego mi esposo empezó a acariciarme, Carlos lo acompaño masageando mi clítoris eso me volvió la excitación, ya mas acostumbrada a las dos vergas dentro mío, mi esposo empezó a moverse metiendo y sacando su verga, Carlos empezó a moverse suavemente, pero el volumen de ambos les dificultaba, poco a poco mi excitación volvió a crecer y crecer, tuve un orgasmo increíble, fue un orgasmo que jamás había sentido, mi esposo me clavo su verga en mi anito y Carlos empezó a moverse metiendo y sacando su verga de mi conchita, el moviendo y las dos vergas dentro me hicieron tener un segundo orgasmo, es indescriptible el placer que estaba sintiendo, creo que solo las mujeres que ya pasaron por esto pueden entender el placer que sentía, Carlos me metía y sacaba con un ritmo loco, hasta que lo sentí acabar, mientras su verga perdía dureza, dejaba espacio a mi esposo, entonces el empezó un mete y saca loco pero delicado en mi anito, hasta que los dos terminamos.
Me tumbe agotada sobre la cama, mi esposo se acostó a mi lado y continuó acariciándome y besándome, mientras nosotros estábamos así, Carlos se alistó, luego subimos al vehículo, dejamos a Carlos donde lo habíamos recogido con la promesa de volver a contactarlo, llegamos a mi casa, aún así cansada, mi esposo y yo volvimos a follar, es decir ahora hicimos el amor.
Al día siguiente, no quería levantarme, sentía que me dolía todo el cuerpo pero sobre todo la zona de mi pelvis, claro que el recuerdo del placer y la locura que sentí la noche anterior hacían deliciosa y aguantable esa molestia.
Pasaron los días, hablamos con mi esposo sobre el rumbo que estaba tomando nuestra sexualidad, nuevamente me decía que deberíamos disfrutar de nuestra sexualidad mientras éramos aún jóvenes y podíamos hacerlo, porque unos años tendríamos que conformarnos con el típico mamá-papá. Una noche llegó bastante alegre, me pidió que me vistiera sexy y que esa noche le tocaba a el ser el atendido, salimos y nos dirigimos a una wiskeria, estuvimos allí una media, en eso vimos una amiga, ella había trabajado varios años con mi esposo, se acerco a saludarnos y la invitamos a sentarse con nosotros, estuvimos conversando de todo hasta que llegamos al sexo, la conversación fue calentado el ambiente, ella nos comento que desde que se había divorciado no había tenido ninguna pareja, y entre bromas mi esposo se ofreció a atenderla cuando ella quisiera, entonces ella dijo que yo me iba a molestar a lo que le indique que si yo estaba presente no tendría problema, la charla fue girando en torno al tema hasta que mi esposo nos encaró a ambas a que solo hablábamos pero que no lo haríamos, entonces le dije que yo si lo hacía con gusto si Marisol estaba de acuerdo.
Marisol se paro y dijo que ya era suficiente de charla y que era hora de ver si era cierto, mi esposo pago la cuenta y salimos, subimos al auto en silencio, mi esposo tomo el camino al motel, pude ver que su verga estaba dura por sobre su pantalón, sin mas me agache y la libere, empecé a besarla, me levante y vi que Marisol no quitaba los ojos de lo que estaba sucediendo en el asiento de adelante, le tome la mano y la dirigí a la verga de mi esposo, quería incentivarla y retribuirle a mi esposo por todo el placer que sin egoísmo me daba.
Ella medio reticente tomo la verga y después de estar quieta empezó a masturbarlo, así llegamos al motel, entramos al cuarto, entonces mi esposo se concentro en ella, empezó a acariciarle, y a besar su cuello, luego paso a tocar su cuerpo, el que ella este con vestido ayudo a que pueda tocar su trasero, luego le quitó el vestido, la echó sobre la cama y empezó a besar todo su cuerpo, yo solo miraba, hasta que decidí unirme, me quite la ropa y mientras mi esposo se encargaba de ella empecé a chuparle su verga, entonces el se colocó su preservativo y luego de quitarle su tanguita, abrió sus piernas las colocó sobre sus hombros y empezó a follársela, ella le pedía que se la meta así, así, entonces yo me coloque delante de el y le ofrecí mi conchita, quiso chupármela mientras le metía, pero el moviendo no le permitió, entonces llevó su mano a mi conchita y empezó a masturbarme con sus dedos, ver lo que follaban y sus dedos en mi conchita encendieron mi excitación total.
Luego de conseguir que ella tenga su orgasmo, se quito el preservativo y vino sobre mi, me colocó de cuatro al borde de la cama y me metió su verga en mi conchita, el sabe que esta posición me encanta, entonces Marisol se me acerco y empezó a besar mis senos, era la primera vez que una mujer me tocaba sexualmente, quise rechazarla, pero eso hizo que mi excitación aumente, así que la deje continuar con lo que estaba haciendo, así estuvimos bastante tiempo, unas veces mi esposo follándose a Marisol, mientras yo me encargaba de ella o mi esposo y viceversa, hasta que terminamos esa noche increíble con una follada fenomenal de mi esposo a Marisol por atrás, ella inicialmente no quería decía que nunca lo había hecho, creo que eso incentivo mas a mi esposo, porque se concentro en excitarla, luego la colocó de cuatro y después de pasarle crema empezó a follarla por atrás y empezó a meter su verga en su anito, a un principio muy despacio, pero después que creo que ya la tenía casi toda adentro, el se la metió toda, ella le pidió que la saque entonces empecé a acariciar a Marisol, y le ofrecí mi conchita, lo que la excito, ella empezó a chupar mi conchita y dejó que mi esposo continuará follándosela por atrás, creo que le paso el dolor porque le pedía que no pare que se la siga metiendo, hasta que los tres terminamos prácticamente juntos. Dejamos a Marisol en su casa prometiéndonos mutuamente repetir la sesión otra vez y pronto.
Después de esta nueva experiencia, me sentía mas tranquila, puesto que sabía que yo también podría corresponderle a mi esposo saliendo los tres con Marisol.
Un día estaba en mi trabajo y me llamo mi esposo para decirme que pase por el depósito al salir a las siete de la tarde, así lo hice, cuando llegue, me llamo la atención que no me abriera el portero, fue mi esposo quien me abrió la puerta, metí el auto al garaje, y en cuanto baje mi esposo empezó a besarme y a tocarme los senos y mi trasero, le dije que iban a vernos, me contesto que no había problema porque estábamos solos, el portero estaba con permiso y no volvería hasta las once de la noche.
Así me condujo hasta la oficina, en el suelo había un colchón, el me hizo recostar en el colchón, y mientras me besaba, empezó a desvestirme, yo lleve mi mano a su verga y comprobé la dureza de su excitación, libere su verga y pase a chupársela, mi esposo giró y se coloco entre mis piernas y empezamos a hacer un 69 realmente increíble, luego el me hizo girar y se colocó entre mis piernas, las levanto sobre sus hombros y me clavo su verga, luego empezó a moverse aumentando mas y mas mi excitación, después de unos minutos así me dijo si estaba bien arrecha, yo le dije que si, me preguntó si quería "jugar", mi excitación era tal que estaba dispuesta a todo por mas placer, entonces me dijo si sería capaz de hacer de putita y de abrirle mis piernas a un desconocido, yo le dije que si, y que como el era mi amo el era el que decidía, sin dejar de meterme su verga, tomo su celular y llamó, escuche que le dijo que el estaba con la putita y si quería follarla la tarifa era de 100 y que tenía que apurarse.
Después de colgar me beso y me dijo que me iba a estrenar de putita, yo le dije que estaba loco, pero su verga me callo, el empezó a follarme como solo el sabe hacerlo para enloquecerme de placer, me dijo que como mi amo quería que sea una putita, saco de un cajón un antifaz y me lo pasó, tocaron a la puerta, el se levanto, se coloco su camisa y su pantalón, y salio a la puerta, entonces entró un taxi, bajo un hombre, diría de aspecto normal, de una edad media, se acercó a mi esposo y luego de que hablaron vi que el hombre del taxi le paso dinero a mi esposo, no sabia que hacer, que decir, que sentir, mi esposo me estaba entregando a este desconocido por dinero, me estaba entregando como una puta.
Mi esposo entro quise decirle que no, pero junto a el entro el hombre del taxi, mi esposo me beso en la boca, y me dijo: disfruta putita, y me hizo echar en el colchón, el tipo se bajo el pantalón, se colocó su preservativo y sin mas separo mis piernas y empezó a follarme, al principio no sentí nada, ni excitación ni nada, pero el movimiento de entra y sale de verga fue encendiendo el fuego de mi excitación hasta que empecé a gemir de placer, esto lo incentivo y el tipo aumento la fuerza de su verga en mi conchita, luego levanto un poco mi cuerpo presionando sobre mis nalgas, yo estaba gozando con el sexo de este extraño que había pagado para follarme, no me sentía puta, me sentía deseada, y quería disfrutar de esta nueva situación, pero el termino antes de que yo termine.
Se levantó, me dijo que había sido una buena follada y que hablaría con mi amo para otra follada, pero que para la próxima prefería que yo este sin el antifaz.
Después de que el tipo salio, mi esposo se desnudo y empezó a follarme, yo que había quedado a medias tuve mi primer orgasmo casi de inmediato, continuamos follando hasta que ambos alcanzamos a terminar de una forma increíble.
Después volvimos a nuestra casa, esa noche, ya en la cama, repase mentalmente sobre cuanto había cambiado mi vida sexual en los últimos seis meses, ahora era capaz de hacer cosas que jamás me hubiese imaginado que algún día siquiera me hubiera imaginado, entonces comprendí que me había vuelto una adicta al sexo.
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