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Lo amaba tanto que le entrego la virginidad de sus dos partes más íntimas, en esa oportunidad, que además fue su primera vez, descubrió porque el apodo de su tío era "burro"
Después de ese encuentro necesito usar pañales durante varios meses.
Para todos Miguel era "burro", ese apodo le quedo desde que en su adolescencia sus amigos mas allegados descubrieron sus atributos masculinos, entre las piernas le colgaba un miembro, que por su tamaño, les hacia recordar al de ese animal.
Con el pasar de los años, además de los amigos, también la familia cuando tenían que nombrar a Miguel lo hacían por su apodo, pero, a pesar de que todos lo llamaban así, pocos recordaban, ó sabían, el porque de ese nombre, y menos los mas chicos entre los cuales estaba Liliana, para ella, burro siempre fue un hombre muy especial, era su tío preferido, el que más la consentía, el que mejores regalos le obsequiaba, el que la llevaba a pasear más seguido a sus lugares preferidos, en realidad el no era directamente su tío, sino que era el esposo de su tía. Cuando todavía era una niña, a escondidas y en secreto, le decía a las amiguitas que burro era su novio, ya de grande, mas de una noche en la soledad de su cama, y cuando su cuerpo empezaba a sentir los cambios producidos por las hormonas, se masturbo pensando que hacía el amor con el.
Liliana era hija única, y desde bien pequeña sus padres y sus tíos la consentían en todo, cuando quiso aprender danzas insistió hasta que la anotaron en una academia, todos pensaron en un capricho mas, pero no fue así, tuvo continuidad y con el tiempo se fue convirtiendo en una muy buena bailarina, ya siendo adolescente, y cursando sus estudios en la escuela secundaria, no había un acto en su colegio donde ella no participara, fiestas de fin de curso, eventos para recaudar fondos, competencias intercolegiales, su especialidad eran el jazz y las danzas árabes. Lo primero que hacia al enterarse que iba a actuar era invitar a "burro", a medida que fueron pasando los años ese, "amor infantil", muy especial que tenia por su tío cuando todavía era una niña, se estaba convirtiendo ahora, que ya estaba crecidita, en una pasión llena de ardientes deseos, vivía obsesionada con ese hombre, cada actuación le servia para mostrarse ante el tratando de llamar su atención, desde la rutina que elegía, casi siempre con una música que le permitía exhibir muy bien su físico, pasando por su vestimenta y sus movimientos sensuales, todo era parte de una estrategia de seducción que ella tenia bien estudiada.
Su tío, ajeno a eso, no se perdía ninguna actuación, sentado en las primeras filas de esos teatros multiuso de los colegios, le encantaba ver bailar a su sobrina, admiraba ese cuerpito revoloteando arriba del escenario y notaba, a pesar de que ella todavía era una púber, que en su físico ya se comenzaban a dibujar algunas curvas, resaltaban sobre todo las de la cola, mientras bailaba, sus nalgas que estaban siempre a la vista, a causa de esas mallas modernas que se le metían entre las carnes traseras, se veían redonditas y carnosas, sus pechos recién estaban saliendo, todavía eran pequeños pero tenían pezones que siempre se notaban parados debajo de las remeras, sus piernas eran como dos columnas, hermosas y bien torneadas, su cabello color castaño resaltaba al caer sobre su piel blanca, de su rostro sobresalían los ojos, que además de ser bonitos, poseían una particularidad, unas pequeñas arruguitas debajo de cada uno de ellos que les daban un toque muy personal.
Para burro, concurrir a esos espectáculos en las escuelas, además de la distracción que le proporcionaba ver bailar a su sobrina, también le servían para relajarse, se olvidaba por unos momentos del ajetreo estresante que diariamente le imponían los negocios.
Sentado en su butaca, y mientras miraba el espectáculo, le gustaba recordar tiempos pasados, por ejemplo, cuando su sobrina era mucho mas chica y se quedaba en la casa con el y su esposa durante meses, cuando llegaba el día en que se tenia que ir lloraba y se tiraba al piso , sus padres no podían arrancarla de al lado de ellos, y ahora, que recién se estaba convirtiendo en una mujercita, ya andaba por arriba de los escenarios moviéndose al compás de distintas danzas, burro se reía con esos pensamientos y se daba cuenta de cómo había pasado el tiempo, y junto con ese paso del tiempo como habían cambiado los sentimientos hacia esa niña, además del cariño y del afecto de siempre, aunque con mucho disimulo, también se fijaba en su cuerpo, sus primeras curvas lo habían vuelto muy sensual, tenia que admitir que había "algo" en esa niña que ejercía sobre el una extraña atracción, y no era solamente por su físico, sino por todo el conjunto, esa manera tan sexy de vestirse, la simpatía que desplegaba cuando estaba entre la gente, su desparpajo adolescente, pero esos sentimientos le remordían la conciencia, le producían un poco de vergüenza, además del vinculo, Liliana todavía era una niña al lado de el, por suerte, generalmente su esposa u otro familiar se encargaban de sacarlo de esos pensamientos con algún comentario sobre el espectáculo.
Ella esperaba el final de cada actuación para encontrarse con su tío, corría hacia el sin importarle que también estuvieran esperándola sus padres y otros familiares ó sus amigas, todos creían que esa actitud era una especie de agradecimiento por que burro fue quien mas la alentó para seguir con el baile cuando estuvo a punto de abandonar, lejos estaban de sospechar la verdad, Liliana solo bailaba para el, quería mostrarse, exhibirse delante de sus ojos, que notara que ya estaba crecidita, y en esos momentos, cuando el la abrazaba y besaba para felicitarla, sentía que de a poco estaba consiguiendo su propósito, después, salir caminando a su lado llevándolo del brazo y pasar entre sus amigas, le resultaba maravilloso, sentía que le tenían celos y eso le agradaba, sabia que ellas suspiraban en secreto por Miguel, para todas esas adolescentes era el más guapo entre los hombres que conocían, y el, que se daba cuenta, muchas veces les seguía ese inocente juego de seducción solo para divertirse y sin ninguna otra intención.
Transcurría un año durante el cual se encontraron con muchísima mas frecuencia que años anteriores, Liliana se encargaba de eso, cualquier excusa era valida para verlo, actuaciones en distintos colegios, fiestas familiares, salidas al cine para ver algún estreno, encuentros "casuales", como nunca todo le servia para estar junto a el, en lo posible buscaba días y momentos en los que sabia que podía verlo a solas, así fueron pasando los meses mientras llegaba un verano que iba a ser decisivo en sus vidas.
Miguel tenía una hermosa casa cerca del mar donde pasaban las vacaciones durante los meses de verano, fue su esposa la que invito ese año a su hermano y toda su familia para que se quedaran un mes con ellos, aceptaron gustosos, y Liliana era la mas contenta, le encantaba estar con sus tíos y sobre todo cerca de burro, creía que allí, en ese ambiente más relajado y al calor del verano, podría usar sus mejores armas de seducción, y ver si de una vez por todas el se fijaba en ella y se daba cuenta de que ya no era una niña.
Mientras al resto de la familia, entre los que estaban incluidos la abuela y el abuelo de Liliana, les gustaba quedarse en la casa disfrutando de la piscina, preparando comidas, mirar televisión, ó simplemente descansando, burro y su sobrina no paraban, de día siempre la playa, todas las noches a caminar por la ciudad, y los días viernes, sábados, y domingos por las tardes, el la acompañaba al baile de la matinée.
En esos días que pasaron juntos, la relación entre burro y su sobrina fue cambiando, se hizo más íntima, sin que se dieran cuenta empezaban a transitar por un sendero que no tenía regreso.
Burro no se acordaba, si esos extraños deseos que estaba sintiendo por su sobrina, ya le venían de antes, ó si los comenzó a tener desde que empezó a ir diariamente con ella a la playa. Sin querer estaba cayendo en el juego que había planeado Liliana.
Lo primero que hacia al llegar allí, era colocarse anteojos oscuros, quería mirarla sin que ella lo notara, no podía dejar de observarla, el traje de baño, de dos piezas color negro, y que había comprado especialmente para lucir ese verano, era tan diminuto que prácticamente parecía que estaba desnuda, se la veía seductora, bellísima, su cuerpo bajo el sol lucia maravilloso. Cuando rogaba, pidiéndole por favor que le pasara protector solar por la espalda, burro siempre aceptaba, pero le decía, con doble intención, que en algún momento iba a tener que pagarle por esos servicios, ella se reía sin saber a que se refería su tío.
A burro le remordía la conciencia, no podía entender como era posible que estuviera empezando a sentir esas cosas por su sobrina, pero se daba cuenta que esperaba ese momento, que tanto lo excitaba, con muchísima ansiedad, acariciar esa piel le producía una sensación de placer tan grande, que tenia unas erecciones, difícil de ocultar, bajo su pantalón de baño, como su sobrina para esa operación se acostaba boca abajo sobre una lona, mas de una vez, se sintió tentado de alargar el recorrido de la mano, mientras le pasaba la crema, y acariciarle las nalgas, pero reaccionaba en el acto, no podía creer como un hombre de su experiencia pudiera llegar a tener semejantes ideas, era conciente de que eso estaba mal, que no era correcto hacerlo con ninguna mujer y menos con Liliana, ella todavía era una niña y también su sobrina, aunque no lo fuera por sangre el igualmente se sentía su tío, si en algún momento de locura no pudiera frenar esos impulsos, podía tener consecuencias terribles, no quería ni pensar en lo que pasaría, si en ese caso, ella se ofendiera tanto que decidiera contárselo a la familia, lo mejor era poner un freno a esos deseos, enfriarse y tratar de borrar de su mente lo que estaba comenzando a sentir por esa criatura.
Para Liliana, sentir las manos de burro tocando la piel de su cuerpo, cuando le pasaba el protector solar, la excitaban a tal punto que deseaba que esos momentos no terminaran nunca, y mientras el cumplía con esa tarea, ella, haciéndose la distraída, movía sugestivamente las caderas, eran apenas unos pequeños movimientos, pero bastaban para mover las carnes de sus nalgas, hacia como que acomodaba su cuerpo sobre la lona, sabia que a el le gustaba su trasero, lo atrapo mas de una vez mirándolo, con eso buscaba acaparar su atención, que se diera cuenta de que ella ya no era una niña, y de paso, que no se anduviera fijando tanto en otras adolescentes que andaban siempre revoloteando cerca de el, cuando su tío se metía en el mar, para darse un chapuzón, ella se quedaba sentada en la arena esperando para verlo salir, le encantaba mirar su cuerpo mojado y deseaba acariciar esa piel bronceada, siempre que podía, y de una manera disimulada, fijaba su vista en el bulto que se le marcaba en el short de baño, sobre eso, solo sabia lo que comentaba con sus compañeritas del colegio, que no era mucho, pero, le llamaba la atención que ese bulto se le notaba mucho mas a su tío que a otros hombres, a los que también miraba con cierta curiosidad propia de su edad.
Por las noches, mientras la familia le escapaba al ruido, y prefería y disfrutaba la tranquilidad de la casa, ellos dos se iban con el auto al centro del pueblo, para Liliana todo salía mejor de lo planeado, se producía especialmente para esos paseos, quería lucir esplendida, seductora, sabia que durante esas horas nocturnas, que pasaban juntos a solas, tenia las mejores oportunidades para conquistar a su tío, no tenia miedo de que se apareciera alguien de la familia porque el lugar era bien alejado de la zona donde ellos se quedaban, a diferencia de la playa , donde si bien estaban casi siempre solos, quedaba muy cerca de la casa, y a veces se llegaba alguno de ellos para bañarse durante un rato en el mar.
Como parte de la preparación, después de darse un buen baño de inmersión, Liliana rociaba su piel con exquisitos perfumes, para vestirse se ponía zapatillas, minifaldas bien cortas, remeras ajustadas, por supuesto sin corpiño como para que se notaran sus pequeños pechos.
Al llegar al centro del pueblo dejaban el auto, y por una calle peatonal se ponían a caminar tomados de la mano, a ella le gustaba apoyar su cabeza en los hombros de el como si fuera su pareja, la divertía ese juego, y también notar como la gente los observaba, ella tan jovencita al lado de un hombre mayor pero muy guapo, sentía que mas de una mujer la envidiaba en esos momentos. Mientras paseaban, comentaban la moda exhibidas en las vidrieras, tomaban helados y reían todo el tiempo de cosas triviales. Siempre terminaban sentados en la playa a orillas del mar, ella, muy tierna y mimosa, se abrazaba a el haciéndole algunas caricias, y el las devolvía acariciándole la cintura desnuda y besándola en sus cabellos, mientras, miraban las piruetas que sobre las olas hacían los chicos con sus tablas de surf, los dos juntos lo pasaban mas que bien, se sentían felices, se fue dando una relación entre ellos que tiempos atrás no lo hubieran imaginado, como tampoco imaginaban que los deseos de uno, comenzaban a ser los mismos deseos del otro.
Durante los bailes de la matinée de los fines de semana, Miguel se daba cuenta que lo ponía celoso ver cuando algún chico sacaba a bailar a su sobrina, ella se percataba de eso y se reía, a el lo consolaba que en esos bailes modernos cada uno bailaba por su lado y ni se tocaban, aunque más de uno miraba embobado como ella movía las caderas danzando al compás de la música.
Liliana fue llevando la situación al punto que había estado buscando, estaba conquistando a su tío, en esas largas caminatas que hacían por las noches, yendo con sus manos entrelazadas, ella aprovechaba para acariciar sus dedos y apretarlos mas de lo normal, cuando estaban en la playa, de día ó de noche, imperiosamente buscaba situaciones como para que sus cuerpos se juntaran y así poder sentir el roce de su piel.
Durante toda esa época se fueron haciendo muy compinches, llegaron a tener tanta intimidad, que muchas veces entre risas, comentaban ciertas picardías, que anteriormente con la relación familiar, tío-sobrina, que ellos tenían, jamás se hubieran animado a decirlas, por ejemplo, Miguel le contaba como suspiraban los hombres en la platea de los teatros de los colegios, sobre todo cuando ella movía las caderas en el escenario, y los comentarios obscenos que hacían refiriéndose a lo que habían visto, ella le contestaba que de ahí arriba, al único que veía como se le salían los ojos de la orbita, por estar mirando lo que no debía, era a el.
No había dudas que después de ese verano, que estaba terminando, todo iba a ser distinto, muy distinto.
De vuelta en la ciudad, y faltando pocos días para comenzar las clases, Liliana decidió que tenia que decirle a burro lo que sentía, no aguantaba mas, lo tenia en su mente a cada instante, y su cuerpo de niña ardía de solo pensar en el, de día, cuando salía a la calle entre tanto transito, tanta gente corriendo enloquecida de un lado a otro, se veía sola, desamparada, si no estaba el a su lado le faltaba todo, y en las noches, asomada a su ventana, miraba la estela que dejaban las luces de los autos que pasaban rápido alejándose de su vista, y pensaba que en esos autos iban personas que volvían a sus hogares donde seguramente se encontrarían con sus seres amados, a ella la invadía una terrible soledad, extrañaba esos días que habían pasado juntos, necesitaba tenerlo a su lado , unas lagrimas le corrían por las mejillas, lo extrañaba de verdad, pero también le daba vergüenza, por la familia y sobre todo por su tía que era la esposa de el, no se podía imaginar que pensarian de ella si se enteraran, pero no podía soportar más, ya nada importaba, quería a su tío, lo amaba desde siempre, lo deseaba, y no iba a dejar de buscarlo por nada del mundo, al menos tenia que hacerle saber lo que le estaba pasando, después la vida diría si el sentía algo por ella ó no, pero muy íntimamente intuía, sobre todo cuando recordaba como el la miraba, que su tío sentía por ella algo más que un simple afecto familiar, esperaba que esa presunción no fuera solo fruto de sus deseos..
Aprovechando que la familia iba a dar una fiesta para festejar el cumpleaños de burro, a Liliana se le presento la oportunidad, junto sus ahorros y ese día, como obsequio de su parte, le regalo a su tío una caja muy fina conteniendo bombones, cuando se la entrego, acerco su cara para darle el beso de rigor y al oído, susurrando le dijo, que por favor lo abriera solamente en privado, adentro había una carta especial que la tenia que leer el solo.
A Miguel, por todo su cuerpo le corrió un escalofrió, en ese instante estaba la familia presente mirando lo que pasaba, todos esperaban que abriera el obsequio, pero pudo salir de la situación con un par de bromas como para que nadie insistiera, pero quedo intrigado, no sabia bien porque, pero tuvo temor de que fuera su esposa la que pidiera abrirlo para ver el contenido de los bombones, cuando dejaron la fiesta para regresar a su casa, disimuladamente dejo la caja en el baúl del auto esperando que ella no se acordara.
Al otro día, por la mañana bien temprano y antes de que se levantara su esposa, partió en el auto rumbo a la empresa, aliviado porque la noche anterior no hubo preguntas al respecto, llego y se dirigió directamente a su oficina privada, le pidió a su secretaria que nadie lo molestara, estaba impaciente por leer esa nota y de los nervios rompió el envoltorio, abrió la caja, y sin mirar los bombones saco una pequeña hoja doblada en dos, el papel estaba lleno de dibujitos, eran muchos corazoncitos con dos iniciales adentro, propio de una niña, empezó a leer el escrito y su corazón comenzó acelerar los latidos, no podía creer lo que había escrito su sobrina, no salía del asombro.
--"burro, con ninguno me paso lo que me pasa con voz, me da vergüenza confesarte esto porque yo se que tu estas bien con la tía, se llevan de maravillas y la quieres mucho, ¿no es verdad?, y yo los quiero a los dos, pero no puedo dejar de decirte lo que siento desde hace mucho, pero mucho tiempo, te amo y te deseo con toda mi alma, creerás que porque soy chica no se lo que digo, pero no es así, ahora estoy bien segura de mis emociones, y más después de lo que sentí durante los hermosos días que pasamos juntos, ¿o acaso tu no sentiste también que te pasaba algo?, quisiera poder hablar de esto contigo y cuanto antes, por favor, te quiero mucho".---
Miguel quedo aturdido al leer esas líneas, nunca imagino que su sobrina se pudiera enamorar de el, y menos que se lo contara como lo hizo, arriesgándose a que alguien se enterara si leía ese mensaje escrito, no podía negar que como hombre semejante confesión, proveniente de una adolescente, lo hacia sentir más que bien, pero, ¿seria cierto lo que decía, ó tal vez era solo un capricho?, además, ¿seria posible que ella se hubiera dado cuenta de lo que el sentía?, ¿ó esa criatura no sabia la verdad y solo quería probarlo como para que el confesara?
Con cualquier otra mujer no hubiera dudado ni un minuto, de echo había tenido muchas aventuras y tenia bien ganada la fama de mujeriego, pero en esta oportunidad todo era distinto, además de ser una niña era su sobrina, tenia que tranquilizarse, sus sentimientos se habían vuelto algo confusos, lo primero que tenia que hacer era encontrarse con ella, y cuanto antes para aclarar la situación.
Burro llamo por teléfono a una amiga de Liliana para pedirle un favor, tenia que hablar con su sobrina de un tema muy delicado y privado, para ello necesitaba un lugar discreto, y pensó si para eso podía facilitarle por una tarde su departamento.
Graciela era mayor que Liliana y vivía sola en ese departamento, iban a la misma escuela de danzas, pero estaban en distintos niveles justamente por la diferencia de edad, ella no se asombro por el pedido, ni tampoco hizo preguntas, además conocía muy bien a burro desde hacia muchísimos años, entendió perfectamente y le dijo que no habría problemas, que volviera a llamar, que se encargaría de arreglar con Liliana el día en que se podían encontrar, Miguel le agradeció, y supuso que seguramente Graciela estaba sabiendo lo que pasaba.
Cuando Liliana se entero del llamado, no le importo que su amiga le advirtiera del peligro que entrañaba lo que estaba haciendo, solo le dijo que se quedara tranquila, que iba a tener prudencia porque sabia los riesgos que corría, eso si, le pidió dos cosas, que fuera ella la que lo llame a el para decirle cuando se iban a poder ver, y que por favor, ese día la ayudara porque quería verse esplendida para su tío, Graciela le dijo que contara con ella, pero que tuviera mucho cuidado.
Miguel iba a dejar pasar dos días, pero no hizo falta, Graciela lo llamo antes para contarle que tenia todo arreglado, el viernes de esa semana, Liliana, en vez de ir a la academia se quedaría en su departamento, por lo tanto, el podía llegarse hasta allí ese día a las tres de la tarde.
Recién era martes, pero apenas colgó el teléfono se volvió a sentir como cuando era adolescente, eufórico, alegría y nervios lo invadían como si hubiera concretado su primera cita, igualmente no iba a comunicarse por teléfono con su sobrina, no iba hablar con ella hasta ese día.
Llego el viernes, y mientras manejaba el auto analizaba lo que estaba por suceder, se iba a encontrar a solas con su sobrina, pero aún sabiendo los dos el intimo motivo de ese encuentro, ¿que le diría en el primer instante?, no era fácil, salvo esos últimos día del verano, anteriormente solo habían tenido un trato puramente familiar, como correspondía entre un tío y su sobrina, además, ella todavía era una criatura al lado de el, pero se dio cuenta que cualquier razonamiento era inútil, era tanta la pasión y el deseo que lo envolvían en ese momento, que lo único que le importaba realmente era llegar cuanto antes.
Circulaba por la autopista mientras caía una pequeña llovizna que lo ponía un tanto melancólico, en el fondo no le gustaba lastimar a nadie con sus actos, lamentablemente en este enredo estaba de por medio toda la familia, y su esposa que también era parte de ella, pero lo que sentía era tan fuerte que lo superaba y no lo podía frenar, se fue dando de a poco y no sabia bien porque, solo vislumbraba que había en esto mucho mas que una simple calentura, y tal vez eso era lo peor, todavía no lo sabia pero, ¿Qué pasaría si se llegara a involucrar con su sobrina en una relación seria?, la bocina de un auto que se le quería adelantar lo volvió a la realidad, ya faltaba poco, unos kilómetros más y estaría junto a ella.
Por las dudas, estaciono a 100 metros del edificio donde estaba el departamento, no quería correr el riesgo de que alguien lo viera en ese lugar y a esa hora, recorrió esa distancia caminando bajo una tenue llovizna, se anuncio tocando el timbre y escucho la voz de Graciela invitándolo a subir.
Tomo el ascensor hasta el 9º piso, durante un instante, y mientras se observaba en el espejo de la cabina, estuvo a punto de dar marcha atrás, vio que en la piel de su rostro ya se notaban pequeños surcos, huellas que habían dejado tantos años de vida intensa, entonces pensó si era correcto, en el hipotético caso de que algo sucediera, involucrarse con una criatura tan dulce como su sobrina, ¿no le estaría haciendo daño?, ¿no seria mejor decirle que el la veía solamente como sobrina, que no tenia por ella ningún otro sentimiento?, de repente, el ascensor freno y se abrieron las corredizas automáticas, delante de el estaba la puerta del departamento, abierta, y con Graciela ahí parada que lo recibía con una sonrisa.
---"Pasa burro".--, Graciela lo llamo como lo hacían siempre los mas allegados, Miguel entro y le dio un beso en la mejilla, en la sala principal el ambiente era el típico lugar donde vive una mujer joven y sola, porta inciensos, almohadones por doquier, un sillón doble cuerpo, lámparas de pie, equipo de música, y otras cosas mas que formaban ese tradicional escenario, donde se encendían tantas ilusiones que al final terminaban rotas, y donde se escuchaban tantas promesas incumplidas, le llamo la atención una pintura, era un óleo donde solo estaban dibujados un hombre y una mujer, abrazados en un paisaje desolado, al pie de ellos una escritura decía;
--"El amor tiene mil cosas imposibles de explicar, no preguntes ni respondas que lo importante es amar"---
Miguel se quedo mirando el cuadro y tratando de entender que querría decir esa frase, en ese instante lo envolvió el dulce sonido de una voz;
---"Hola burro por fin llegaste, te estaba esperando"---
Se dio vuelta y miro a Liliana, no parecía su sobrina, evidentemente estaba producida para la ocasión, y se notaba la mano de su amiga Graciela, se había alisado el cabello y lo tenía suelto cayéndole sobre los hombros, un vestido corto, de yérsey color beige y ajustado al cuerpo, marcaba las curvas de su figura adolescente, su rostro se veía angelical, con una pinturita muy suave resaltando el contorno de los ojos y un color rosa pálido sobre sus labios, con muchas situaciones como esta sobre sus hombros, Miguel opto por no mencionar lo bonita y esplendida que estaba, solo se acerco a ella y la beso en la mejilla, el aroma a flores que emanaba de esa piel de niña lo aturdió por un segundo.
---"me demore un poco por el transito, los días viernes es infernal, no lo había tenido en cuenta cuando salí, y con la lluvia que esta cayendo se hizo peor, ¿y tu como estas?"--------"Bien, esperándote, ¿te traigo un café?"—
---"Si por favor, me va a venir bien".---
Miguel se sentó en el sillón, mientras que Graciela, muy discretamente, ya se preparaba para salir, tomo un paraguas y un manojo de llaves de arriba de una mesita;
---"Bueno chicos los dejo, por favor Liliana cuando se vayan apaga todas las luces, y si suena el teléfono no contesten, se supone que si me voy en casa no hay nadie, y quédense el tiempo que quieran no hay problemas, hasta las dos de la madrugada no regreso, igualmente no te olvides de volver a tu casa antes de las once de la noche, sino tus padres van a comenzar a preocuparse y a buscarte, bueno adiós, nos estamos viendo"---
Liliana regreso a la sala con una bandeja conteniendo dos pocillos con café, los coloco sobre la mesita y antes de sentarse puso un poco de música, empezó a sonar la melodía de un antiguo bolero, a Miguel le resulto extraño que su sobrina escuchara ese tipo de música, no tenia nada que ver con la que escuchaba la generación de ella.
Sentado uno al lado del otro, y en silencio, apenas podían tomar el café, Miguel estaba extasiado observando a su sobrina, la veía bellísima, más linda que de costumbre, seguía embriagado con el aroma del perfume de ella, dejo el posillo sobre la mesita y decidió encarar la situación.
---"Liliana, como debes saber, si le pedí a Graciela el departamento para encontrarme con voz, es por la nota que me dejaste con los bombones, creí que lo mejor era vernos en un lugar donde pudiéramos estar a solas, esta no es una situación común, es más, comprenderás que es bastante riesgosa, la verdad es que me asombre al leer todo lo que me decías, me gusto mucho, jamás imagine que pudieras sentir algo así por mi, es algo complicado hablar de esto entre nosotros por la relación familiar que nos une, no es sencillo, la verdad no se por donde empezar, no puedo negar que me atraes como mujer, pero eres mi sobrina, y esta la familia y todo lo que eso significa, pero bueno, no se que decir, todo esto a pasado tan de repente que al menos a mi se me hace muy difícil, se mezclan los sentimientos y es todo muy confuso"---
Liliana se arrimo y lo abrazo muy fuerte escondiendo la cabeza sobre los hombros de su tío.
---"burro perdóname, creo que me volví loca, nunca tendría que haberte dado ese mensaje, no quiero comprometerte, con todo lo que los quiero a ustedes me muero ante de hacerles daño, dios mío, que pensaría la tía si se llegara a enterar de esto, soy una inconsciente y me deje llevar por un impulso, pero la verdad tío, la verdad es que te amo y no se que hacer"---
Miguel tomo la cara de su sobrina con las dos manos, y con mucha ternura, beso una lagrimita de ella que le estaba corriendo por la mejilla, se puso de pie y la tomo del brazo ayudándola a pararse.
---"Venga sobrina, bailemos un poco, nos va hacer bien, además creo que nunca lo habíamos echo antes"---
La música, lenta y suave, de un viejo bolero, apenas se escuchaba en el departamento, la lluvia que seguía cayendo empañaba los cristales de las ventanas, afuera, en la calle, la gente corría para no mojarse, y muchos, buscaban refugio en algún bar escapando de la tarde gris de ese viernes, burro tomo a su sobrina de la cintura, pegaron sus caras y movieron sus cuerpos siguiendo los compases, ella cerraba los ojos y creía estar en el paraíso, mientras el se daba cuenta de que ya no podría resistirse a esa criatura, la apretaba contra si y deslizaba sus manos tomándola de las caderas, acercaron sus bocas, y sin decir palabras, muy lentamente fueron uniendo sus labios, era el primer beso entre ellos y el primero en la vida de Liliana, a ella la excito sentir el contacto de la piel de los labios de un hombre entre sus labios, nunca imagino que un beso se pudiera sentir tan lindo, a Miguel le parecía que era el mejor de todos los que había recibido últimamente, podía sentir la suavidad de la piel de esos tiernos labios que nunca antes habían besado.
Sus bocas se abrieron, sus lenguas se enredaron de pasión, quedaron tan apretados que Miguel podía sentir su pelvis apoyada contra la pelvis de su sobrina.
Burro sabia que ya no podía echarse atrás, era inútil seguir demorando lo que al final igualmente iba a terminar confesando, abrazo más fuerte a su sobrina y le susurro en el oído, --"No Liliana, no tienes que pedir perdón, yo también hace un tiempo que estoy sintiendo cosas por ti, y estos sentimientos vienen solos, nadie los puede dirigir, ésa es la verdad, no se que puede pasar con nuestras vidas, pero hoy solamente se que quiero amarte, quiero sentirte mía, te deseo con toda el alma como no he deseado nunca a nadie, si le hacemos daño a alguien pido perdón, pero al menos yo, no puedo controlar esto que me esta pasando contigo"---
---"No sabes lo feliz que me haces, esto es lo mas lindo que me ha pasado en la vida, yo te amo desde siempre burro, tampoco quiero hacer daño, pero si no puedo estar con voz no me importa mas nada, todavía soy chica y nunca estuve con un hombre, pero siento cosas adentro mió, y te deseo y te amo y quiero ser tuya"---
Burro ardía de pasión, mientras seguían bailando y besándose, sus manos comenzaban a explorar el cuerpo de su sobrina, acariciaba sus pequeños senos, sus caderas, y se detenían en sus hermosas nalgas, esas dos montañitas de carne que sobresalían dibujándose en la tela del vestido, con unos suaves movimientos comenzó a frotar el bulto de su verga, ya parada, contra la pelvis de Liliana, que a esa altura empezaba a dar pequeños gemidos de placer.
Muy despacio le fue bajando la cremallera del vestido, deslizo hacia los costados de los hombros las tiras que lo sostenían, y el vestido, lentamente fue cayendo, Liliana, totalmente excitada, dio un paso hacia atrás, dejando su única vestimenta tirada en el piso.
Sin corpiño, y tapada solo con una pequeña bombachita de encaje color negro, seguramente prestada, quedo parada frente a su tío, burro creía estar en un sueño, lo que veía era una pequeña ninfa, una imagen celestial, esa niña que tanto había deseado en esos últimos tiempos, estaba allí a su alcance, semidesnuda, exhibiendo su cuerpito virginal, su piel tan blanca como la nieve parecía no haber estado bajo el sol del verano, se acerco a ella, la rodeo con los brazos, y la beso hundiendo nuevamente la lengua en el interior de su boca, acariciaba la piel de ese cuerpo y no podía creer que fuera el de su sobrina, en ese momento, Liliana lo tomo del brazo y lo llevo hacia la habitación.
Una cama de dos plazas, cubierta con unas sabanas de color rosa viejo, los esperaba como un altar, Liliana se quito los zapatos y se recostó sobre ella, burro dejo toda su ropa sobre una silla quedando cubierto solamente con un slip, se arrimo, y se acostó a su lado.
---"Liliana necesito saber si estas segura de dar este paso, y te lo pregunto porque yo mismo tengo un poco de temor, todavía eres una adolescente, yo te llevo unos cuantos años, estoy casado y encima soy tu tío, es cierto, y no te engaño, si te digo que te amo profundamente, pero también soy conciente de los problemas que podemos llegar a tener con esta relación, yo no importo, pero me da miedo lo que te pueda pasar a ti si en algún momento esto sale a la luz y tenemos que enfrentar las consecuencias"---
---"No burro, yo no tengo miedo a nada si estoy a tu lado, quiero que entiendas que te amo con todo el alma, yo también se que si esto se supiera tendríamos grandes problemas, pero no tengo miedo de enfrentarlos, peor es estar lejos de ti, además nadie tiene que enterarse, será nuestro secreto, no quiero hacerle daño a la tía ni a nadie, nos podemos amar a escondidas, solo Graciela lo sabe y ella jamás contaría algo, con solo saber que me amas, como yo te amo, y que podemos vernos sabiendo lo que nos pasa, para mi es suficiente, mas allá de todo, sabría que eres mío y entonces seria feliz de verdad"---
Burro la tomo entre los brazos, por primera vez pudo sentir todo el calor, que brotaba de la piel de ese cuerpo desnudo, sobre la piel del suyo, comenzó a besarla, la pasión y los deseos, que tenia por esa criatura, eran más fuerte que cualquier intento por tener prudencia, pego sus labios a los de ella, y con la lengua húmeda recorrió todo el interior de su boca, busco la bombachita de su sobrina y se la comenzó a sacar, se incorporo a su lado, y usando las dos manos termino de bajársela hasta quitarla totalmente, Liliana quedo totalmente desnuda delante de los ojos de su tío, sus pequeños pechos eran blanquísimos, con una aureola rosada en cada uno de ellos de donde sobresalían paraditos unos hermosos pezones, el montecito carnoso de su pubis tenia una piel rosada, transparente, todavía sin rastros de bello, de su rajita que apenas se notaba sobresalía un diminuto y redondito clítoris.
La verga de Miguel, ante ese espectáculo comenzó a pararse, su slip ya no lo podía contener, y en medio de ese éxtasis se lo quito y lo arrojo al piso, Liliana tenia por primera vez ante su vista a un hombre desnudo, todo su cuerpito de niña ardía de pasión, sus ojitos recorrían curiosos cada centímetro del cuerpo de su tío, sobre todo su sexo, no pudo dejar de observar el miembro parado de burro, lo tomo entre sus manos, lo acaricio yendo desde una punta hasta la otra, sintiendo en la piel de las palmas el calor y la humedad de la piel de esa enorme verga, lo apretujaba entre sus dedos y hasta se animo a poner el glande entre sus labios, pero no más adentro, apenas lo mojo un poco con su lengua y le dio varios besos, nunca había visto uno pero, por lo que sabia, jamás supuso que pudieran ser tan enormes, en ese instante tuvo una pequeña duda, ¿Cómo podía entrar semejante tronco en su cuevita?, le daba un poco de miedo, pero no iba a decir nada, no quería pasar por una nena miedosa, al fin y al cabo tenia que complacer a su tío para que se quede con ella para siempre.
Cuando burro sintió la suave piel de los labios de su sobrina apoyado en su pene, y la lengua recorriendo el glande, creyó que estaba soñando, los besos que le estaba dando en esa parte, le hacían estremecer todo el cuerpo, se inclino y se acostó a su lado.
Sus cuerpos desnudos se entrelazaron sobre las sabanas de esa cama donde tendrían un encuentro que les cambiaria la vida para siempre, burro comenzó con sus caricias, el había tocado muchas pieles lindas, suaves como durazno, otras aterciopeladas, pero esta piel adolescente era distinta a todas, bellísima, transparente, era como tocar la superficie de un mármol pero tibio, acomodo su verga totalmente parada entre los muslos de ella, Liliana lo dejaba hacer, primero abrió las piernas para que el la colocara, y después las cerro para sentir mejor esa carne dura y caliente metida entre sus carnes, estaba tan cerca de la entrada de su vagina, que al instante comenzó a tener espasmos de placer.
Burro se sentía como en un sueño, de repente estaba ahí, acostado con su sobrina y a punto de hacerla suya, esa niña, cuyo cuerpo lo hizo suspirar tantas veces, cuando lo veía contornearse arriba de un escenario, iba a tener su primera vez con el, le abrió las piernas y se acomodo entre ellas, inclinando su cuerpo acerco su boca a ese pubis angelical, coloco la lengua en la diminuta rajita en el medio de unos suaves y húmedos labios vaginales, recorrió toda esa entrada hasta que la lengua fue penetrando en el interior de la cuevita, allí adentro, pudo sentir el sabor que se desprendía de esas pieles viscosas regadas por los líquidos de Liliana, luego, colocando el clítoris entre sus labios, lo saboreo y lo succiono hasta que su sobrina lanzo un largo suspiro, su tío había logrado que ella, en su primera vez, experimentara lo que a otras mujeres les llevaba muchos años de relaciones poder lograrlo, tener un orgasmo sin masturbarse.
El se arrodillo, tomo su verga con la mano, y la fue moviendo hasta acomodar el glande entre los labios vaginales de su sobrina. Liliana, acostada boca arriba y con las piernas abiertas, cerraba los ojos, podía sentir en su piel el calor que emanaba de la cabeza de ese tronco duro, y la presión que hacia entre sus carnes tratando de abrirlas para poder entrar, estaba excitada sabiendo que en pocos instantes el miembro de su tío iba a penetrar en el interior de su cuerpo, con ese hombre que tanto amaba estaba por tener su primera vez.
Burro observaba como su verga, al ser tan ancha, separaba tanto los labios vaginales que parecía que se iban a rajar en el lugar donde se unían, todavía no sabia bien como hacer para meterla sin hacer daño, ese agujero se veía muy chico, le daba un poco de temor sabiendo que era la primera vez de su sobrina, por suerte, los líquidos de ella estaban proporcionando una buena lubricación, el miembro comenzó a deslizarse, entre la viscosidad de esas carnes, hacia el interior del cuerpo de Liliana, a su paso, ese estrecho canal se iba abriendo, hasta que la punta del pene se encontró con el deseado tesoro que demostraba la virginidad intacta de Liliana, se detuvo quedando apoyado contra ella.
Fue solo un instante, la pequeña tela de piel, al estirarse exageradamente hacia los costados, producto del ancho de la verga, perdió consistencia, fue entonces, que apenas un suave empujón de burro, basto para que la cabeza de su miembro desgarrara y rompiera los tejidos del himen de su sobrina, de la boca de Liliana salio un gemido, mezcla de dolor y de placer, había perdido su virginidad, esa hermosa verga que hace unos instantes había estado entre sus manos, ahora se metía en sus entrañas, abría sus carnes, mientras ella las lubricaba con los líquidos que fluían desde su interior, estaba gozando tanto al ser penetrada por su tío, que luego de sentir un ardor que recorrió todo su cuerpo, tuvo otro orgasmo, uno como jamás hubiera imaginado que se podía tener, de esos que recordaría toda la vida.
La verga de burro, a pesar del tamaño que tenía, había logrado entrar en esa pequeña cuevita y se deslizaba hacia su interior, las carnes lubricadas de Liliana se abrían a su paso, y su viscosidad se pegaba contra la piel caliente de ese duro tronco, ella sentía como la tremenda manguera de su tío la estaba abriendo cada vez más, le daba un poco de temor, parecía que su vientre se estaban partiendo en dos, pero a la vez quería sentir esa verga gruesa y carnosa lo mas adentro posible, quería sentirla revolviéndose en lo más profundo de sus entrañas.
Burro alzo las piernas de su sobrina, las abrió lo mas que pudo, las inclino hacia atrás, en dirección de la cabeza de ella, flexionándolas a la altura de las rodillas, las retenía en lo alto tomándolas con las manos, mientras, movía y presionaba su pelvis sobre la entrada de la vagina de Liliana, hundiendo en la rajita hasta el ultimo centímetro de su enorme verga, en esa posición que estaban, a cada embestida, los testículos que se bamboleaban golpeaban contra la entrada del culito de ella.
Como estaba deseando Liliana, toda la verga de su tío se movía adentro suyo, hasta que burro no aguanto más, no podía seguir reteniendo sus líquidos, un cosquilleo gano todo su cuerpo, y comenzó a descargar varios chorros de semen que inundaron el interior de su sobrina, luego siguió saliendo leche a borbotones a través de la verga, le estaba echando un polvo, y excitado, no previo que de esa manera podía dejarla embarazada en ese preciso instante.
Liliana sentía como burro, bombeaba y serruchaba su cuevita, con esa enorme verga metida hasta el fondo de su vientre, de repente escucho como el daba un gemido, no sabia que pasaba pero, se dio cuenta que adentro de su cuerpo estaba sucediendo algo extraño, al instante comenzó a recibir en su interior el semen de su tío, sentía como unos líquidos tibios y gelatinosos, que brotaban a chorros de ese pedazo de carne dura que tenia incrustada en su interior, regaban sus entrañas, en ese momento, todo su cuerpo comenzó nuevamente a arder, fue con tanta intensidad, que después de un largo suspiro, tuvo un nuevo y enorme orgasmo, era la primera vez que un hombre se vaciaba adentro de ella, le pareció tan hermoso, que hubiera querido que su tío siguiera largando mas de ese liquido que le quemaba las carnes.
Miguel dejo un rato largo la verga metida adentro de su sobrina, seguía gozando los espasmos que ella todavía tenia en su interior, sentía como las carnes, de ese vientre que terminaba de penetrar, apretaban la carne de su miembro, aprovechando que ya no estaba tan dura, luego la fue sacando muy lentamente, cuando termino se recostó a su lado, Liliana se dio vuelta y lo abrazo, se besaron largamente disfrutando de ese momento.
Cuando Liliana se levanto para ir hasta el baño, Miguel vio que sobre la sabana quedaban dos pequeñas manchas rosadas, única señal que indicaba que allí, su sobrina había dejado de ser una niña para convertirse en mujer.
Liliana, sentada en el bidet para lavarse, observo como su rajita ahora se veía dilatada y colorada, le ardía el interior de su vagina, y sentía como le palpitaban las carnes ahí adentro, evidentemente esa enorme manguera de su tío, además de desvirgarla, había dejado maltrecha su cuevita, de repente comenzó a salir desde su interior un liquido blanco y gelatinoso, todo resultaba nuevo para ella, era la primera vez que veía semen, lo dejo caer en la palma de la mano y jugo un rato largo con el para ver como era, después abrió el agua caliente y lo sintió como un bálsamo para su dolorido cuerpo.
Termino de lavarse y corrió al dormitorio, se tiro en los brazos de burro haciéndole mimos y caricias por todos lados, luego se tendió en la cama boca abajo.
---"Tío que lindo que lo pasamos, al menos yo lo disfrute un montón, con mis amigas siempre decíamos que no queríamos ni pensar en la primera vez, nos decían que era doloroso y a nosotras eso nos daba pánico, pero nada que ver, voz me hiciste gozar como loca y ni me di cuenta cuando me desvirgaste, eso si burro, tu cosa es tan grande que no terminaba nunca de entrar, al principio me dio un poquito de miedo, pensé que me ibas a partir en dos, pero después no quería que me la sacaras, te la quería comer toda, te reamo y te juro que voy a ser tuya para toda la vida, pero ahora me quedo un ratito así, quietita y boca abajo, hasta que se me pase un poco el dolor, me arde un poco adentro de la cuevita, también con el aparato que me metiste, malo, malo, malo".---
Liliana se reía, y Burro también se tuvo que reír con las ocurrencias de su sobrina, la beso en los hombros y se levanto para irse a lavar.
Al regresar encontró a su sobrina todavía acostada boca abajo, se detuvo un instante para contemplar el hermoso trasero que tenía, y pensó en lo que darían por estar en ese lugar, y en ese momento, todos esos viejos que se relamían en silencio cuando lo miraban moviéndose arriba de un escenario, se acostó al lado de ella y podía oler ese hermoso perfume que fluía desde su piel, se puso de costado y la abrazo, mientras ella ronroneaba haciéndose la mimosa, burro comenzó a besarle el cuello, los hombros, la espalda, volvió a mirar ese culito y no resistió la tentación, lo deseaba desde hacia mucho tiempo, quería que fuera suyo y ahora tenia la oportunidad.
Sus manos se deslizaban recorriendo las curvas de ese par de nalgas, mientras las acariciaba, sentía en su piel ese calorcito, esa tibieza tan particular que emanaba de esas suaves y blancas pieles, burro nunca había visto algo tan hermoso y delicado como ese trasero, se incorporo colocando su cuerpo entre las piernas abiertas de su sobrina, puso las manos sobre esos dos montes de carnes tiernas y muy lentamente los fue abriendo, al instante apareció ante su vista el circulo dorado, la puerta de entrada a las entrañas más profundas de Liliana, acerco su boca a ese agujerito que tanto deseaba y lo beso suavemente, la piel de sus labios quedaba pegada a esa delicada pielcita.
Su sobrina gemía, y tenia espasmos de placer al sentir los labios de su tío besándola en esa zona, jamás imagino que alguna vez un hombre pudiera estar viendo, tocando o explorando, ese lugar tan intimo de su cuerpo, por un lado sentía vergüenza, pero por otro estaba disfrutando lo que burro le hacia.
Miguel coloco la punta de la lengua entre los pliegues de piel de la entrada del pequeño hoyito, y empujo para meterla, a medida que el ano se dilataba, permitiendo la entrada de esa carne, comenzó a sentir el sabor de esas entrañas.
Liliana podía sentir la lengua de su tío moviéndose adentro de su cuerpo, le producía un placer tan grande que apretaba el esfínter para retenerla, deseaba que no se la sacara y que siguiera ahí adentro, los vaivenes de ese trozo de carne en la cavidad de su trasero hizo arder su vientre, una catarata de líquidos bajaron desde sus entrañas y llego al orgasmo, su primer orgasmo producto de las caricias de un hombre en su hoyito anal.
Miguel se dio cuenta de lo que pasaba por los espasmos de su sobrina, lentamente retiro la lengua y se fue incorporando, observo el agujero del culo de Liliana, se lo veía pequeñito, virginal, se notaba que nunca había sido tocado, después miro su verga, totalmente parada y dura, comparo los tamaños, y se dio cuenta de que iba a ser difícil meterla por ese hoyito sin romper la entrada, pero lo estuvo deseando tanto tiempo que tendría que intentarlo.
Sobre una repisa vio un pote color azul, era crema para el cuerpo de una conocida marca, que seguramente Graciela usaba para humectar la piel, a falta de vaselina esto le serviría, se levanto, tomo el frasco y regreso a la cama, Liliana seguía acostada boca abajo, con su cuerpo relajado después del orgasmo que había tenido hacia apenas unos segundos, no presto atención a lo que estaba haciendo su tío.
--"Mi amor quédate así que te voy a poner un poco de crema en la colita, me parece que te gusto lo que te hice recién, a mi me encanto y ahora quiero que sea mío, pero no tengas miedo, no te va a doler".---
A Liliana no le gusto mucho lo que escucho, de solo pensar que su tío le enterraría semejante verga en su trasero, ya le provocaba terror, si apenas entro por su panochita y la dejo dolorida, ¿como iba a entrar por ese hoyito tan pequeño?, nunca imagino que el le pediría eso, no le parecía muy romántico por ser su primera vez juntos, además, nunca había escuchado que una pareja lo hiciera por ahí, pero si el se lo pidió, ella no se iba a negar, estaba dispuesta a consentirle todo con tal de que se sintiera feliz, después de todo la había excitado sentir su lengua moviéndose adentro del culito, a lo mejor entregándole la cola terminaba de convencerlo de que ya no era una niñita.
--"Si tío esta bien, pero por favor despacito, ¿va a entrar en mi cola esa cosa tuya?, ¿no es muy grande para que me la metas por ahí?, igual no me importa nada, aceme lo que quieras mi amor".---
Burro coloco un poco de crema en la entrada del culito de su sobrina, lentamente fue introduciendo el producto utilizando un dedo, quería dejar bien lubricado todo el interior de esa cavidad, Liliana empezó a gemir por el dolor que le causaba ese dedo entrando por su ano.
--"Despacito tío por favor, me esta doliendo un poquito, no me pongas el dedo tan adentro."—
Miguel termino de lubricar el interior del culo de su sobrina y se paso crema por toda la verga para tenerla bien resbalosa, le pidió a ella que se pusiera de rodillas, que apoyara la cabeza en la almohada, y que con las dos manos se abriera las nalgas, le separo bien las piernas y se arrodillo entre ellas, tomo con las dos manos ese enorme tronco de carne dura que había dado origen a su apodo, y apoyo el glande en la entrada de ese ano virginal. La cabeza de la verga, gracias a la lubricación de la crema, comenzó lentamente a hundirse en el culito.
Liliana arqueaba la cintura para levantar la cola, y de esa manera poder complacer a su tío abriéndose las nalgas con las manos, enseguida pudo sentir como la punta del miembro de burro se le estaba clavando en el agujerito, le abría el ano y de a poco iba penetrando en su cuerpo, la piel del glande, caliente pero suave, cuando pasaba rozando los pliegues de piel que recubrían su pequeño anillito, la hacía gemir de placer, el temor que tenia, por lo que pudiera pasar cuando ese tremendo garrote de carne se le metiera adentro de su trasero, estaba olvidado, de repente vino el primer dolor, no muy fuerte, apenas como un pinchazo, su culito se estaba abriendo, el miembro de su tío ya había roto los primeros pliegues de piel.
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El anchísimo y largo tronco, del miembro de burro, se deslizaba hacia el interior del cuerpo de Liliana entre las tibias y suaves carnes de su trasero.
Los tejidos del músculo del esfínter, no pudieron resistir la presión que ejercía sobre ellos el tremendo volumen de la verga, de tanto estirarse, primero se desgarraron y después terminaron por romperse.
En ese instante Liliana soltó las nalgas, con las manos tomo la almohada, y la mordió fuertemente para ahogar en ella un grito de dolor, de sus ojos saltaron varias lagrimas, no sabia bien que había pasado, pero se dio cuenta de que en su cola se había roto algo, su tío había terminado por romperle el culo, se lo había desvirgado, ahora sabia bien porque a Miguel lo apodaban burro, esa enorme verga había terminado de entrar en su cuerpo, desgarrando y destruyendo el ano de su trasero, lo que ella no sabia es, que ese músculo, ya no volvería más a funcionar como antes, abriendo ó cerrando según la necesidad, a partir de ese momento y por un tiempo necesitaría ayuda.
La verga, enorme y caliente, seguía metiéndose centímetro a centímetro adentro su cuerpo, podía sentir la piel de ese tronco rozando sus carnes interiores, y como palpitaban sus venas hinchadas mientras se deslizaba hacia sus entrañas, pero a pesar del dolor, y de la vergüenza, que le daba sentir a su tío metido adentro de su cola, la invadía una sensación de lujuria, de éxtasis, de un placer tan grande como morboso, era como que todo su cuerpo quería que ese extraño visitante, que la estaba penetrando, llegara hasta el fondo, quería sentirlo cada vez mas adentro, apoyo la cabeza en la almohada, y con las dos manos nuevamente se abrió las nalgas.
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Los primeros veinte centímetros de verga, ensancharon y atravesaron, de punta a punta el conducto del recto del culo de Liliana, Miguel, agarrado con las manos de las caderas, seguía empujando para meter el resto, la cabeza del pene buscaba un lugar por donde seguir penetrando, y se incrusto en la entrada de los intestinos de su sobrina, comenzó a deslizarse hacia su interior, ella sentía como la carne de su tío ya estaba en lo mas profundo de sus entrañas, la tenia empalada, su tripa se movía para todos lados empujada por el movimiento de ese tronco, que además, gracias a la gran cantidad de crema que habían puesto, resbalaba sin problemas adentro de esa cavidad rozando sus paredes interiores.
El agujero del culo de Liliana estaba totalmente abierto, ya no había impedimento para Miguel, podía meter todo el miembro, y moverlo a gusto para gozar de la tibieza y suavidad de esas profundidades, siguió empujando hasta que hundió el último pedazo de carne en el trasero de su sobrina, tan adentro estaba que, a cada embestida que le pegaba, sus testículos ya chocaban contra la rajita de la vagina de ella.
--"Por favor burro, despacito que me esta doliendo un poco"—
--"Ya te la saco mi amor, un poquito más y te doy la leche"--
--"No burro, no por favor, todavía no me la saques, me duele pero me gusta"---
Burro acariciaba todo el cuerpito de su sobrina, la tenia como había soñado, desnudita y de rodillas, abriéndose las nalgas con las manos, mientras el le metía toda la verga por el culo, la excitación le gano y no pudo aguantar más, sintió como sus líquidos bajaban desde el interior de su cuerpo y salían a chorros por la verga, bañando con leche los intestinos de esa criatura.
A Liliana le dolía todo adentro de la cola, pero lo que estaba gozando, con la verga de su tío moviéndose en su interior, le producía un placer tan grande que le hacia soportar cualquier dolor, de repente sintió como desde ese pedazo de carne dura, que tenia metido en su trasero, salían borbotones de un liquido caliente, se dio cuenta que su tío terminaba de acabar y de llenarle los intestinos de semen, parecía que le estaban aplicando una enema, en ese instante creyó enloquecer de placer, se agacho más, apretando todo lo que podía su cola contra las piernas de el, buscando que la verga entrara mas adentro, el goce fue tan grande que nuevamente tuvo un orgasmo.
Miguel apretó su miembro con las dos manos, para descargar, como si fuera un pomo, toda la leche adentro de Liliana, después muy despacio la fue sacando, a medida que la verga iba saliendo, notaba como los pliegues de piel del ano de su sobrina, ya no se veían como antes, habían quedado lisos y todo era una masa rojiza, la tripa del recto trataba de deslizarse hacia fuera, se preocupo por lo que estaba viendo, hizo todavía mas lento el movimiento, hasta que todo ese pedazo de carne que había metido quedo afuera, enseguida con los dedos de una mano empezó a meter en el agujero lo que se había salido, lo fue acomodando, el culo se veía totalmente abierto, burro se dio cuenta que el trasero de su sobrina estaba roto, esperaba que eso no trajera consecuencias, se arrepintió de haberla cogido por atrás, ella era todavía demasiado chica y su cuerpo no estaba preparado para aguantar un polvo por ese lugar.
Liliana sintió, cuando termino de salir ese tronco de adentro de su cuerpo, que su agujero quedaba tan abierto como si fuera un túnel, igualmente se dio vuelta, abrazo a su tío y lo lleno de besos, cuando se incorporo para irse a lavar se dio cuenta de que tenia que caminar con las piernas abiertas, si las cerraba le aumentaba el dolor en su cola, abrió la ducha de agua caliente, y mientras esperaba que el agua tomara temperatura, sentía como de su culo salía el semen de burro chorreándole por las piernas, le ardía el agujerito, y al tocarlo se dio cuenta de que lo tenia totalmente abierto, podía meter hasta los cinco dedos sin problemas, se asusto, pero pensó que seguramente después de un rato se acomodaría y volvería a cerrarse, se metió en la ducha cantando de lo feliz que se sentía.
Pasaron la tarde en la cama entre caricias, besos, y contando lo bien que lo habían pasado, antes del anochecer dejaron el departamento, y burro llevo a Liliana con el auto hasta un lugar cercano a la casa de ella, se despidieron y quedaron en hablar por teléfono el día lunes.
Miguel ese día estaba en su oficina cuando su secretaria le aviso que tenia un llamado en el teléfono, no era Liliana como el esperaba, era Graciela la amiga de ella, quería verlo urgentemente en su departamento, no le quiso adelantar nada y el salio hacia allí bastante preocupado.
En el auto trataba de ordenar las ideas, pensaba en que pudo haber sucedido que lo habían llamado de esa manera, sabia bien que cuando uno jugaba con fuego podía pasar cualquier cosa.
Llego al departamento, adentro lo esperaban Graciela y Liliana, saludo a las dos y se sentó en el sillón junto a su sobrina, la tomo del hombro mientras que ella se recostaba contra el
---"Bueno aquí estoy, díganme que esta pasando"---
Fue Graciela la que hablo; --"Burro, yo fui la que decidió contarte esto porque Liliana no quería, le daba vergüenza, pero voz tenias que saberlo, hoy la acompañe al medico, porque ella desde el viernes, después de que estuvieron juntos, le esta pasando algo, bueno, lo que le pasa es que no puede retener sus cosas intimas, el medico, que es amigo mío, nos dijo que tu sobrina sufrió un desgarro bastante importante en el músculo del esfínter, a raíz de eso, no le esta funcionando como debería hacerlo"---
Miguel estaba paralizado, no podía creer lo que estaba escuchando, como pudo hacer semejante barbaridad con su sobrina, aunque después de todo el sabia bien que eso se arreglaba, lamentablemente, y debido al tamaño de su pene, esto ya lo había vivido en otras oportunidades, en realidad, el venia pensando en algo peor, que alguien de la familia se hubiera enterado y eso si que no tenía arreglo, Liliana lo acariciaba mientras escondía su cabeza en el pecho de el.
Graciela siguió hablando; ---"Pero, también me dijo que eso tiene arreglo, se hace con una pequeña cirugía menor, ya nos dio la fecha para la intervención pero eso si, recién es para dentro de 90 días, no se puede hacer antes porque hay que esperar que cicatricen bien algunas otras excoriaciones, mas el tiempo de un tratamiento preparatorio, pero después de la operación no van a quedar rastros de lo que paso, mientras tanto, cuando ella esta en la casa no hay problemas, pero cuando sale a la calle, aunque le de vergüenza y no le guste, va a tener que usar pañales por las dudas, además esta el problema del dinero, esto sale mucho burro"
Miguel ya estaba transpirando, y Liliana se abrazaba a su cuerpo cada vez con más fuerza, ella tenía la piel del rostro totalmente colorado de la vergüenza que sentía.
---"Por Dios, nunca imagine que podía pasar esto, desde ya que le pido perdón a Liliana, y también a voz por este trastorno que estoy causando, de lo económico, olvídense yo me hago cargo, quiero que a ella no le falte nada en todo este tiempo, y si pueden, me gustaría ver que posibilidades hay de que se vayan de vacaciones las dos juntas por estos tres meses al lugar que elijan, tal vez para Liliana sea mejor y se sienta más cómoda y segura".----
---"No tío, no tienes que pedir ningún perdón, si hicimos algo fue porque nos gusto a los dos, en esto no hay culpables, y Graciela también sabe que es así, en cuanto a lo de las vacaciones, la verdad que es una posibilidad que me gustaría, sobre todo para no tener que estar en casa, ni en los lugares por donde voy siempre, como la academia, ahí si me sentiría mal, aunque nadie se de cuenta a mi me daría mucha vergüenza tener que andar con esos pañales, pero acepto las vacaciones con una condición, que voz vengas todos los fines de semanas a verme, Graciela no creo que tenga problemas para acompañarme, a ella le deben días de vacaciones que podría tomarse ahora". -----
Graciela acepto acompañarla, iba a pedir los días de vacaciones que le debían, eran dos meses, y aparte se tomaba un mes más sin goce de sueldo, mes que por supuesto pagaría burro, que también acepto las condiciones que le puso su sobrina , al fin y al cabo era lo menos que podía hacer por ella.
Graciela y Liliana partieron de vacaciones, no sin antes tener que inventar una historia para que los padres de Liliana la dejaran marchar por tanto tiempo, Miguel, como había prometido, todos los fines de semana se trasladaba hasta donde estaban ellas, en su casa ponía como pretexto "reuniones de negocios", con empresarios extranjeros a los que debía atender bien por su importancia, todo marchaba bien hasta que un día volvió a sonar su celular, era Graciela, le pedía que viajara de manera urgente, tenían que hablar con el pero no podía adelantarle nada por teléfono, a burro se le encendió una luz roja porque la noto muy preocupada, dejo todo y se marcho de inmediato para encontrarse con ellas, fueron cuatro horas en auto durante las cuales podía sentir su propia respiración, algo le decía que esta vez había un problema mucho más serio y comprometido que el anterior.
Llego hasta la cabaña que les había alquilado, estaba en un club privado y frente a unas hermosas playa de arenas blancas, hasta ahí llegaba un mar de aguas mansas y transparentes, ideal para unos días de relax, entro y beso a Liliana, ella lo esperaba enfundada en un traje de baño de dos piezas que hacia lucir a su cuerpo mas hermoso que nunca, luego saludo a Graciela, las noto preocupadas, pasaron a una sala que tenia unos amplios ventanales que daban hacia el mar, a diferencia de otras veces, se tuvo que sentar solo en un pequeño silloncito individual, ellas lo habían echo juntas en un sillón doble, no había dudas de que algo grave estaba pasando
Graciela tomo la palabra; ---"Burro, la verdad que esta noticia te la tendría que dar tu sobrina pero, parece que le cuesta hablar a esta criatura, así que yo voy a dártela sin rodeos y sin anestesia, ella esta embarazada". ----
A burro se le secaba la boca y sentía que también se le cerraba la garganta, no reaccionaba porque tenia varias sensaciones juntas, por un lado, lo primero que tenía ganas de hacer era correr hacia su sobrina, besarla y abrazarla, pero por otro lado, sabia que estaba todo mal, que ella era una niña, que el era el tío, que con la familia y con su esposa esto directamente desataría una verdadera guerra, ¿y ahora que hacer?, pero lo primero es lo primero, se levanto, fue hasta donde estaba Liliana, la tomo fuerte entre los brazos y le dio un enorme y largo beso.
---"Te amo mi niña, estoy feliz porque vamos a tener un bebe, te juro que a partir de ahora te voy a amar más que nunca, los voy a cuidar y a proteger a los dos para toda la vida, y si vienen problemas, como seguramente vendrán, juntos le vamos hacer frente a cualquier dificultad". ---
Liliana se puso a llorar y se arrojo en sus brazos; ---"Tío yo también te amo, me siento culpable de todo esto, siempre te busque pero jamás pensé que podría causarte daño, yo me voy hacer cargo del bebe, no quiero que voz tengas problemas con la tía ni con nadie de la familia, no soportaría saber que por este amor alguien termine sufriendo". ---
Graciela intervino en la conversación con lagrimas en los ojos, ---"No hay que apurarse, ni tomar medidas de las que después uno se puede arrepentir, ahora hay que mantenerse frió, esto ya esta , ahora hay que encontrar una historia que le cierre a todos, ustedes igualmente no se iban a juntar ni a casarse, por lo tanto, la relación la pueden seguir como pensaban antes de saber esto, con respecto al bebe, bueno, podemos decir que Liliana tuvo un desliz con un chico que ya se fue del país, nadie le podrá decir nada, no va a ser la primera ni la ultima a la que le pase algo así, todos la van a perdonar y a querer más todavía, y hasta se van a pelear para ayudarla, y ustedes, que saben la verdad, lo pueden disfrutar sabiendo que esa criatura es de los dos, seguramente burro no le va a dejar faltar nada ni al bebe ni a la madre, y el día de mañana Dios dirá". -----
Después de los tres meses, como dijo el medico, Liliana se opero, a nadie le llamo la atención, ya estaba blanqueado el tema del embarazo y podía tener que ver con esa condición, después de la cirugía quedo en perfectas condiciones y no tuvo más problemas con esa parte, a los nueve meses dio a luz una hermosa niña, toda la familia, y también su amiga Graciela, en todo momento estuvieron al lado de ella, cuidándola y mimándola, burro fue elegido para ser el padrino da la nena, de regalo le obsequio para la madre, y para su nueva ahijada, un hermoso departamento y un auto, además, en privado y sin que lo supiera el resto de la familia, abrió una cuenta en un banco a nombre de su sobrina, con una suculenta suma de dinero depositado como para que nunca pasaran ninguna necesidad, con el tiempo, era común en la familia, ver los fines de semana como burro sacaba a pasear a su ahijada y a la mama, para el, su sobrina cada día estaba más linda, sus encuentros a solas eran verdaderas fiestas de pasión sobre las camas, pero también disfrutaban ver como crecía esa niña que, aunque en secreto, los había terminado de unir para siempre.
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