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No pude aguantar más y estallé corriéndome en su culo, y Konlaca no pudo resistir su grandiosa mamada corriéndose en su boca, haciéndole tragar toda su leche
Esa misma tarde Maite y yo habíamos ido al cine x para ver una película, pero no pudimos resistir la tentación de ver follar sin follar nosotros. Hicimos exactamente las mismas posturas que los actores y parecíamos profesionales, por lo que más tarde nos dedicamos a ello.
Por la noche vino a buscarme mi amigo Konlaca para salir a buscar a algunas chicas. Se lo iba a comentar a Maite, pero vi que ella se había quedado dormida, así que no la desperté. Konlaca y yo nos fuimos a su pueblo ya que allí hay cada puta que no veas.
Mi amigo ya se conocía la zona, pues me llevó a una pequeña pero cómoda casa donde unas chavalas nos recibieron amablemente. Se pusieron en fila ocho o nueve chicas y cada uno escogió la que mas le gustaba. Yo cogí a una morena de ojos achinados, cuyo culo era redondo y esponjoso. Cada uno se la llevó a una habitación diferente.
La habitación no era muy grande pero la cama era comodísima. La desnudé y le empecé a besar acariciándole el cuerpo, sobándole las tetas y retorciéndole sus duros pezones hasta hacerla gemir de placer. Mientras le lamía los pezones metí una mano entre sus piernas y un par de dedos en el coño que ella tenía muy empapado.
Enseguida vi que estaba muy caliente y que le gustaba que la acariciasen, por lo que bajé mi lengua por su cuerpo y comencé a comerle el coño metiéndole la lengua dentro hasta hacerla retorcer y gritar de placer. Yo también estaba muy caliente y me saqué la polla y le dije: "Relájate bonita que te la voy a meter". Y de un solo golpe se la metí hasta que mis enormes huevos chocaron contra sus nalgas. Ella no paraba de gritar y nos corrimos como desesperados.
Sus gritos eran tales que mi amigo Konlaca, que ya había terminado, entró en la habitación para saber lo que pasaba. Aquella puta no quería parar y me dijo: "¡Fóllame, mátame con tu enorme polla, te quiero cabrón, quiero toda tu polla..., rómpeme, no pares por favor, sigue destrozándome el coño!". Así que le dije a Konlaca: " Esta tía es una zorra cachonda de mucho cuidado, anda que no le gustan las pollas a esta putona. ¿Por que no me echas una mano con esta zorra traga pollas?". Él dijo que si, por tanto puse a aquella puta a cuatro patas.
Empecé a barrenarle el culo y Konlaca le abrió la boca y le introdujo la polla diciéndole: " ¡Chúpamela, putona, así te callarás, guarra!". Con los golpes que yo le daba le hacia tragar toda la polla de Konlaca. Yo no pude aguantar más y estallé corriéndome en su culo, y Konlaca no pudo resistir su grandiosa mamada corriéndose en su boca, haciéndole tragar toda su leche y diciéndole entrecortado: "¡Me corro, puta, trágatela toda, perra...si, que boca de putona tienes y que gusto que me das!".
Nos vestimos y dejamos a aquella putona tirada en el suelo boca abajo. A continuación Konlaca y yo nos fuimos a nuestras respectivas casas
Aquella noche había soñado con Maite y me levanté muy cachondo y con ganas de follármela. Bajé a la primera planta y me la encontré preparando el desayuno. Me acerqué a ella y le di los buenos días acompañado de una grandiosa sobada de tetas y coño. Ella no quería ser menos y me correspondió con una excelente mamada de polla.
A continuación me agarró la polla y empezó a introducírsela por el coño. Cuando se la metió empecé a ayudarla empujando un poco. Yo estaba medio dormido por lo que me costó algo llegar al orgasmo, pero cuando llegué hice gritar y gemir de placer a Maite.
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