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Levanté la vista para ver sus caras Marcela le comía el coño a Karolina, ella se dejaba y le daba lo suyo a Marcela, mis amigas y yo éramos unas verdaderas putas en celo
Soy una chica normal de 20 años y lo que les relato a continuación sucedió hace 3 años.
Mis dos amigas (Marcela y Karolina) son de mi edad, somos muy curiosas y con varias inquietudes.
Un día estando en mi recámara se nos ocurrió jugar a premios y castigos con una botella.
Todo estaba bien hasta que se empezó a subir de tono tanto los castigos como los premios.
Le tocó a Marcela castigar a Karolina, le dijo: "Te desnudas y vas a ir al final del pasillo caminando de puntas, sin prisas y moviendo las caderas". Karolina se me quedó viendo como si esperara mi negación a tal cosa, pero se sorprendió en el momento en que le dije que tenía que obedecer.
Se quitó toda la ropa yo esperaba que nada más se quedara en tanguita, pero al final también se quitó esa prenda. Salió de mi recámara y con toda la confianza se dirigió al pasillo contoneando sus caderas... (Se veía deliciosa), dando pequeños pasos al caminar.
En eso mi hermano salió del baño y la vio... los dos se quedaron mudos con la sorpresa que se llevaron e inmediatamente Karolina corrió hasta mi recámara.
Nosotras no podíamos contenernos de tanta risa que nos causó ver semejante espectáculo.
Continuamos con el juego y ahora fue al inverso Karolina le dijo a Marcela: "¿Ves esta botella?" "Si", "Muy bien, pues te la vas a meter en el coño" me quedé sorprendida ante tal castigo, Marcela alcanzó a decir: "Chicas, es que soy virgen, y la verdad no quiero dejar de serlo con una botella"-
Y en ese momento hicimos un pacto --Hasta que nos casáramos perderíamos la virginidad, pero solo de nuestro coñito lo demás estaba disponible.
Así que ya con más confianza empezamos el castigo de Marcela. Primero ella misma ensalivó la botella con besos y lengüetazos, Karolina y yo nos pusimos más cómodas, nos desvestimos, solo nos dejamos el bikini que traíamos puesto, yo fui por un poco de aceite para bebé y Karolina le pasaba un dedo en el culo.
Cuando vimos que ya entraba con mucha facilidad el dedo de Karolina empecé a meter la botella por la parte más delgada.
Ella empezó a quejarse, pero Karolina le abrió el coño y le empezó a acariciar con la lengua el clítoris, así poco a poco fue cediendo el culo prieto de Marcela y yo le fui introduciendo un poco más hasta llegar a la mitad de la botella.
Cuando levanté la vista para ver sus caras Marcela le comía el coño a Karolina, ella se dejaba querer y también le daba lo suyo a Marcela. No lo podía creer, mis amigas y yo éramos unas verdaderas putas en celo. Sacándole la botella a Marcela y más dueñas de la situación seguimos jugando...tocó mi turno.
Consistía en traer un pepino y comérmelo por el culo... bajé a la nevera para traer mi "castigo", subí y ellas estaban más dispuestas, Karolina me dice, párate y camina con tu "castigo", queremos ver como te luce. No me lo dijo dos veces, me paré y en ese momento sentí que se me salía, pero puse mi mano en la parte libre del pepino y caminé por toda la recámara.
Ellas me veían y sonreían; después me sacaron el pepino y no podían creer mi culo estaba tan abierto que Marcela y Karolina me metieron cada una de ellas dos dedos al mismo tiempo y me los comía sin dificultad.
Desde ese momento nos volvimos inseparables y por supuesto más putas.
Siempre ideando que locuras hacer.
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