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Eres profunda y misteriosa, en las sentimentales cosas. Eres de razonamientos hondos y una vida secreta de todas las sentimentales cosas. Tu surco de amor, tiene sed de mí y yo tengo sed de surcarte amorosamente.
Ábreme la puerta de tu sensualidad y entrega, quiero encontrarte plenamente abierta. Y en la noche tu eres mi esperanza más cierta. Y los cielos dicen que tú estás aquí para mí y yo lo siento verdaderamente así. Quiero desde la calle ir subiendo a ti y encontrarme en tu habitación, con tu persona entregada de forma plena.
Aguas y cielos se conjugan en ti, para gozarnos toda la noche y la madrugada. El hambre de ti me supera y me lleva a ti, con tembloroso paso y con certeza a la vez. Es la irracionalidad de las cosas del amor.
Mi pene se excita con las cosas que me dice. El ambiente se carga y al final la raja de ella se entreabre. Le dibujo formas geométricas y le toco su pubis y concretamente la forma geométricas. Los dedos de mi mano se meten en su coño y dibujo formas sobre el; con unas caricias exteriores e interiores. Y el que se ponga cachonda y decirle cosas.
Y con la intención de pasearme por ella y ponerla mala. Supone un rato en que hay que haber sensibilidad y caricias. Y la lengua femenina estimula el glande y el frenillo, sin prisas; pero hemos de conectarnos los dos. Los pechos de ella deben de ser estimulados. Y me encanta cuando ella se corre y a veces nos corremos juntos. Los orgasmos compartidos son mejores… y me entusiasmo mucho.
Me gusta que haya cierta simpatía y aunque nos sale el líquido de mi eyaculación el acariciarme es placentero. Y placentero en grado sumo es verla a ella correrse, en mi presencia.
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